La Virgen Malvinera, una emblemática imagen de la Virgen de Luján que acompañó a los soldados argentinos durante la Guerra de Malvinas en 1982, continúa su recorrido por la provincia de Chubut, donde es recibida con homenajes y muestras de profunda emoción.
Se trata de una figura cargada de historia y simbolismo. Fue llevada a las islas por el jefe del Regimiento de Infantería 25 poco después de iniciado el conflicto, brindando consuelo espiritual a los combatientes en las trincheras. Tras el final de la guerra, la imagen permaneció durante 37 años en la iglesia militar de San Miguel y San Jorge, en Aldershot, Inglaterra, siendo considerada durante ese tiempo como una “prisionera de guerra” hasta su repatriación a la Argentina en 2019.
Desde hace unos días, la Virgen Malvinera recorre distintas localidades chubutenses en una peregrinación que busca fortalecer la memoria colectiva y el reconocimiento a los ex combatientes. En este marco, ya visitó ciudades como Trelew, Comodoro Rivadavia y Sarmiento, y actualmente se encuentra en Esquel.
El pasado 8 de abril, su llegada a la ciudad cordillerana estuvo marcada por una multitudinaria caravana que la acompañó desde el ingreso a Esquel hasta el regimiento militar. Del recibimiento participaron efectivos de la Policía provincial, el Escuadrón 36 de Gendarmería Nacional y veteranos de Malvinas.
Durante el acto de bienvenida, el jefe del regimiento, Marcelo Lagraña, destacó la importancia de la visita y expresó: “Es un honor, un orgullo tener a la imagen de la Virgen en este lugar”.
En tanto, Daniel Lillo del Centro de Veteranos de Rawson remarcó el valor emocional de la presencia de la imagen y señaló: “Quisimos también que vaya a visitar a los veteranos de Malvinas, porque es una Virgen que se encontró en Malvinas, que estaban luchando con nosotros en pleno campo de batalla y se encontraba cuidándonos y librándonos de las bombas.”
Por su parte, el veterano de guerra de la Policía del Chubut, Juan Gerardo Báez, también expresó la emoción que genera el reencuentro con la imagen: “Acompañar a la Virgen es algo muy emotivo en el caso de nosotros, porque estuvimos en Malvinas y estuvimos con ella, y volverla a tener es algo que nos orgullece y nos emociona también”.
La imagen recorrió las principales arterias de la ciudad, incluyendo las avenidas Ameghino, 25 de Mayo y Alvear, en un trayecto cargado de emoción y respeto por parte de los vecinos que se acercaron a saludar su paso. La jornada culminó con una misa profundamente emotiva, donde se destacó el valor simbólico de la Virgen como protectora y como recuerdo permanente de quienes dieron su vida por la patria.
Para los veteranos, la Virgen Malvinera representa un vínculo directo con aquellos días en las islas, y su presencia en la comunidad contribuye a fortalecer el proceso de “malvinización”, promoviendo la memoria, la identidad y el reconocimiento de la historia reciente argentina.
R.G.