RED43 patagonia
12 de Mayo de 2026
patagonia |

Es del jubilado desaparecido el cuerpo descuartizado y detuvieron a “su amigo del casino”

Aníbal Cepeda tenía 71 años y había cobrado una jugosa indemnización. Había conocido al supuesto asesino en la casa de juegos. Cómo lo mató y su fanatismo por las motos de alta gama. 

Escuchar esta nota

El cuerpo encontrado este domingo en los departamentos abandonados de la Costanera de Río Gallegos pertenece a Aníbal Cepeda, el jubilado de 71 años que era intensamente buscado desde el pasado 20 de abril.

 

Según pudo saber La Opinión Austral, el cadáver habría sido hallado dentro del inmueble abandonado situados sobre las calles Gobernador Moyano y Federico Sphur.

 

En el lugar trabaja personal de Gendarmería Nacional Argentina junto a efectivos policiales y peritos, mientras continúan las actuaciones judiciales para determinar las circunstancias de la muerte. No obstante, resta la confirmación oficial de identidad mediante la correspondiente autopsia y pericias forenses.

 

Según confirmó el Comisario General, Daniel Carrillo, por la tarde darán una conferencia en la Jefatura de Policia para dar más detalles del hallazgo. El hallazgo ocurrió en el marco del operativo de búsqueda que se desarrollaba desde hacía semanas para dar con el paradero de Aníbal Cepeda.

 

De acuerdo a la información recabada por este medio, los investigadores llegaron hasta el lugar siguiendo datos aportados por Marcelo Curtti, el hombre detenido durante la madrugada de este domingo en Río Gallegos.

 

Hasta el momento no trascendieron detalles oficiales sobre la causa de muerte ni sobre la situación procesal del detenido, mientras la Justicia avanza con la investigación.

 

Los edificios donde fue encontrado el cuerpo forman parte de bienes decomisados en causas judiciales federales vinculadas a Daniel Muñoz, exsecretario privado presidencial investigado por presunto lavado de dinero.

 

Días atrás, Gendarmería Nacional Argentina había comenzado tareas de custodia permanente en el predio debido a reiterados hechos de vandalismo y ocupaciones ilegales.

 

Hay que recordar que fue entre la madrugada y la mañana del domingo que el personal de la Policía de Santa Cruz ingresó al complejo habitacional ubicado sobre la calle Moyano al 500 de nuestra ciudad capital y, en un pozo ciego, encontraron dentro de bolsas algunos restos de quien sería Aníbal Cepeda.

 

La segunda noticia estremecedora llegó cerca del mediodía. Fuentes judiciales consultadas explicaron que las manos y la cabeza de Cepeda habían sido halladas en un terreno ubicado en Pellegrini al 500, precisamente a la vuelta del complejo habitacional donde había ocurrido el primer hallazgo.

 

Marcelo Félix Curtti es el único detenido por la causa, aunque no se descarta que podría haber actuado con algún cómplice.
Curtti se entregó a la Justicia entre gallos y medianoche durante el fin de semana, una vez que el Ministerio de Seguridad divulgara el alerta por averiguación de paradero a través de las redes sociales.
Curtti es oriundo de la provincia de Buenos Aires y llegó a Río Gallegos cuando fue trasladado desde una cárcel federal a la Unidad N°15, mientras purgaba una pena por robo y estafas.

 

El sospechoso llegó a ingresar al Estado provincial y, hasta hace un tiempo, trabajaba como personal de maestranza en el Ministerio de Economía. Actualmente trataba de ganarse el “mango” vendiendo tortillas en el barrio Belgrano de esta ciudad.
En las redes sociales, Curtti se mostraba como un amante de las motos de alta gama. Además, no ocultaba su pasión por Boca Juniors, mostrando fotos de sus familiares con algunos jugadores de esa entidad y también exhibía un fuerte activismo en el sindicalismo estatal.
Curtti es un cliente habitual del casino. Muchos lo veían en horas de la tarde jugando a la ruleta electrónica y, en ese lugar, es donde conoció a Cepeda.
Fuentes consultadas por este diario indicaron que Cepeda era un “hombre tranquilo que no molestaba a nadie” y algunos de los clientes habituales señalaron que habría “ventilado que había cobrado una indemnización millonaria de la petrolera en la que trabajaba”, por un monto cercano a los 200 millones de pesos. Y ese podría haber sido el móvil del asesinato. Curtti quería quedarse con el dinero que Cepeda había cobrado.

 

Texto y fotos: LOA

 

 

¿QUÉ TE PARECIÓ LA NOTA?
Ocurrió un error