El seleccionado mexicano se convirtió en el primer clasificado a los 16avos de final tras derrotar 1-0 a Corea del Sur en el Estadio Chivas. Con un gol de Luis Romo, el "Tri" alcanzó los seis puntos y se garantizó la cima del Grupo A. Gracias al nuevo sistema de desempate olímpico, México no solo tiene el pase asegurado, sino que además conservará la ventaja de la localía en la próxima instancia de playoffs.
Con la clasificación mexicana resuelta, la mirada se posa ahora en la segunda fecha de los Grupos C y D, con partidos determinantes para las aspiraciones de los grandes candidatos.
Cronograma de partidos (Hora Argentina):
Estados Unidos vs. Australia (Grupo D): 16:00 hs. | Seattle Stadium
Escocia vs. Marruecos (Grupo C): 19:00 hs. | Boston Stadium
Brasil vs. Haití (Grupo C): 21:30 hs. | Philadelphia Stadium
Turquía vs. Paraguay (Grupo D): 00:00 hs. (noche de viernes a sábado) | San Francisco Bay Area Stadium
Esta segunda fecha se presenta como un examen de carácter para los principales candidatos. Por un lado, la redención de Brasil es el foco de todas las miradas: tras un debut con sabor agridulce, el Scratch sale al campo con la obligación de imponerse ante Haití. Para el conjunto brasileño, sumar de a tres no es solo una cuestión de puntos, sino una necesidad imperativa para disipar las dudas futbolísticas y reafirmar su chapa de favorito ante su gente.
En paralelo, Estados Unidos encara un compromiso trascendental. Arropado por el fervor de su público en Seattle, el anfitrión buscará doblegar a Australia con el objetivo claro de dejar sellada su clasificación a la próxima instancia. Dado que el Grupo D se ha mostrado sumamente parejo, cada punto cosechado hoy resulta decisivo para llegar al cierre de la fase de grupos sin sobresaltos.
En definitiva, mientras México ya observa con tranquilidad desde la cima, aguardando por un rival que surgirá de los mejores terceros, para el resto de las selecciones la jornada de hoy funciona como una verdadera final anticipada. A medida que la competencia se acerca a sus etapas más calientes, el margen de error para los grandes favoritos se reduce drásticamente, obligándolos a demostrar, dentro del campo de juego, por qué merecen seguir en carrera.