La ceremonia, realizada este viernes en Esquel, no fue el producto de un día, sino el cierre de un proceso de preparación cargado de entusiasmo. Los alumnos dedicaron más de una semana de ensayos intensos para que cada paso, cada palabra y cada gesto estuvieran a la altura de tan importante momento.
Para los protagonistas, jurar la bandera es mucho más que una tradición escolar. "Sentimos mucha felicidad y emoción", confesaron tras el acto, demostrando que comprenden el peso simbólico de este compromiso. Con mucha claridad, explicaron que es un acto fundamental para honrar a Manuel Belgrano, el creador de nuestra enseña patria, y reafirmar su sentido de pertenencia no solo a la Nación Argentina, sino también a su identidad provincial.
El recinto escolar se transformó en un espacio de encuentro familiar. Padres, abuelos, tíos y primos se dieron cita para ser testigos de este paso clave en el crecimiento de los chicos. La alegría se completó con la entrega de medallas, diplomas y presentes personalizados, detalles que transformaron la jornada en una verdadera fiesta de la comunidad educativa.
Este acto, lleno de solemnidad y ternura, reafirma el compromiso de las nuevas generaciones con los valores democráticos y el respeto por nuestros símbolos. Para los alumnos de 4to grado de la Escuela 24, este viernes no fue un día más: fue el día en que, con voz firme y corazón abierto, prometieron lealtad a nuestra bandera.