La Comisión de Ambiente avanza en un proyecto vinculado al manejo de bosques comunales, que contempla la creación de una mesa de trabajo específica y la implementación de una prueba piloto para mejorar la gestión de estos espacios.
La concejal Liza Arrúa Zieseniss detalló que la iniciativa es el resultado de un trabajo sostenido que se viene desarrollando desde hace varios años. “Venimos trabajando hace mucho tiempo con un proyecto de trabajo sobre bosques comunales, que viene de hace muchos años, y la creación de una mesa especial para poder empezar a trabajar en concreto con los bosques comunales, con qué se hace con los residuos, qué se hace con las maderas y demás”, señaló.
En ese sentido, explicó que la mesa conformada elaboró un proyecto de ordenanza que busca avanzar en una instancia experimental. “Se conformó una mesa y esa mesa presentó un proyecto de ordenanza que la idea es que salga este viernes, por eso hicimos una comisión de ambiente extra hoy”, indicó.
La propuesta prevé la puesta en marcha de una prueba piloto acotada en superficie y con participación del sector privado, con el objetivo de evaluar su funcionamiento. “La idea es que ese proyecto de prueba piloto, con una determinada cantidad mínima de hectárea, se vea cómo se puede trabajar incorporando a privados en este trabajo, como para ver de qué manera se puede hacer un trabajo más efectivo sobre los bosques, pensando en la época de sequía, preparándonos para el verano”, afirmó.
Según precisó la edil, el objetivo es que la iniciativa pueda ser tratada en la próxima sesión para su implementación durante los meses de invierno. “Entonces la idea es que eso salga aprobado para este viernes y la gente pueda trabajar durante los meses de julio y agosto para llegar bien a las épocas de prohibición”, expresó.
Respecto al alcance del proyecto, Arrúa Zieseniss aclaró que no se trata únicamente del uso de residuos de poda, sino de un abordaje más amplio sobre la utilización de la madera extraída. “No, evaluar la utilización de la madera que se extrae, ver qué utilización se le puede dar, por eso es una prueba piloto, para optimizar todos los recursos de los bosques comunales sobre un máximo, en este caso, de 10 hectáreas”, concluyó.
R.G