El Hospital Zonal de Esquel vivió un emotivo acto y celebración a sus trabajadoras, en el nombramiento de la Sala de Partos, homenajeando a la enfermera Nivia Alonqueo, quien se jubiló tras 30 años de servicio y vocación.
Nivia rememoró todos sus años de servicio: “Comencé a trabajar el primero de junio de 1994. Vine a trabajar gracias al doctor Cárdenas que me nombraron, porque estuve dos años sin poder ingresar. Y bueno, hasta que llegó el nombramiento”.
Alonqueo fue testigo de cambios en la institución: “En esa época la sala de partos teníamos todo cerca, ahora la distancia, ustedes lo vieron, es diferente. Éramos ocho personas en total del servicio. Y bueno, salí a cubrir acá, estuve trabajando en Neonatología, estuve en unos consultorios externos también. Y siempre me quedé acá en el servicio porque me gustaba sobre todo traer niños al mundo”.
La pasión, adrenalina y felicidad de estar en un momento crucial: “Salir corriendo, la adrenalina fue lo más lindo. Aunque después el cuerpo responde de diferente manera, pero nosotros a las urgencias estábamos presentes siempre”.
El recuerdo a sus compañeras, quienes la formaron en el área y luego a quienes ella fue encargada de acompañar: “Haydeé Pérez, Rita Rocha, mi jefa en ese momento era Graciela Melín, y mis otros compañeros, Laura, Germán, y así sucesivamente. Después me tocó a mí formar muchos colegas que andan acá dentro del hospital, trabajando en distintos servicios. Y bueno, me retiré hace cuatro meses después de cumplir 32 años de servicio”.
El compromiso con un trabajo demandante donde ahora será recordada al nombrar la sala de Partos con su nombre: “feliz y contenta por haber dejado un camino empezado y sobre todo luchar por la enfermería, que es una hermosa profesión”.
Sus hijos seguirán su mismo camino: “tengo a mis chicos que están estudiando enfermería, a Julieta que le faltan dos materias para recibirse licenciada, y comienza el primero de agosto a trabajar”.
SL