Francia se convirtió en el primer país de la Unión Europea en aprobar una norma que prohíbe el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años. La medida entrará en vigencia el 1 de septiembre de 2026 y establece un plazo de cuatro meses para que las empresas cierren las cuentas existentes de los usuarios que no cumplan con el límite de edad, además de implementar un sistema de verificación validado por los organismos reguladores. La regulación también extiende la restricción del uso de teléfonos celulares en las escuelas secundarias, dejando exceptuadas únicamente a las enciclopedias en línea y las plataformas con fines educativos o científicos.
Esta decisión legislativa se alinea con antecedentes internacionales como el de Australia, que a finales del año pasado fijó una limitación similar para menores de 16 años.
Diversos informes sanitarios alertan sobre las consecuencias del uso prolongado de pantallas en etapas clave del desarrollo, asociándolo con alteraciones en el sueño, dificultades de concentración, baja autoestima y sobreexposición a situaciones de ciberacoso, conductas adictivas o contenidos inapropiados. Investigaciones recientes señalan que la exposición a redes sociales antes de los 13 años puede incidir de forma negativa en el rendimiento cognitivo, la memoria y el lenguaje.
Frente a este escenario, profesionales de la salud ponderaron la necesidad de debate y la fijación de límites regulatorios. "Durante años les dimos a los chicos acceso a las redes sociales como si fueran un entretenimiento más, pero hoy sabemos que no son espacios neutrales, ni son inocuas", afirmó la psicóloga especialista en adolescencia Florencia Alfie. La profesional remarcó que las leyes ayudan a exigir responsabilidad a las empresas, aunque subrayó que la educación digital y la supervisión familiar son aspectos irremplazables en el proceso. En tanto, la médica psiquiatra Geraldine Peronace sostuvo que "la salud mental está en juego. El uso excesivo de pantallas tuvo y tiene un impacto directo sobre el aumento de trastornos en menores", advirtiendo sobre la presión constante por la validación digital y la exposición a riesgos virtuales.
En Argentina, el programa Con Vos en la Web del Ministerio de Justicia de la Nación promueve la regla del "3-6-9-12" como una guía de acompañamiento para las familias. Esta metodología, desarrollada por el psicoanalista francés Serge Tisseron y avalada por la Asociación Francesa de Pediatría Ambulatoria, propone una incorporación gradual de la tecnología según la etapa del desarrollo infantil:
Sin pantallas hasta los 3 años, para priorizar la interacción sensorial con el entorno y el juego manual. Sin videojuegos ni tabletas hasta los 6 años, evitando hábitos de consumo que interfieran con la atención o el autocontrol. Navegación en internet siempre acompañada hasta los 9 años, mediante el uso de controles parentales para evitar contenidos nocivos. Sin redes sociales ni celulares propios hasta los 12 años, promoviendo el diálogo sobre la privacidad antes del acceso autónomo al entorno digital.
Para abordar la exposición digital en los hogares, los especialistas aconsejan establecer espacios libres de tecnología dentro de las rutinas familiares, acordar límites claros y fomentar el diálogo sobre los riesgos virtuales, promoviendo un vínculo consciente con los dispositivos desde la infancia.
EBW