Los mercados financieros atravesaron una jornada complicada este viernes y la Argentina no quedó al margen. En un contexto marcado por la tensión en Medio Oriente y la incertidumbre en las principales bolsas del mundo, los bonos y acciones argentinas operaron en baja, mientras que el riesgo país volvió a subir.
El indicador elaborado por el banco JP Morgan alcanzó los 442 puntos básicos, su nivel más alto desde mediados de junio. El riesgo país es una referencia que mide la confianza de los inversores en la economía de un país: cuanto más alto es el número, mayor es el costo que enfrenta la Argentina para acceder al financiamiento internacional.
Durante la rueda también retrocedieron los bonos soberanos en dólares, con bajas promedio del 0,3%, mientras que el índice S&P Merval, que reúne a las principales empresas que cotizan en la Bolsa de Buenos Aires, cayó alrededor de un 0,7%.
En Wall Street, las acciones de compañías argentinas también mostraron mayoría de pérdidas. Entre las bajas más importantes se destacaron Satellogic, Banco Macro y Loma Negra.
¿Por qué reaccionaron los mercados?
La principal preocupación de los inversores sigue siendo la escalada del conflicto en Medio Oriente. En los últimos días crecieron las tensiones tras nuevos ataques en el Mar Rojo y las advertencias de Estados Unidos hacia Irán y los rebeldes hutíes.
La región concentra algunas de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo, por lo que cualquier amenaza sobre esos corredores genera incertidumbre en los mercados internacionales y provoca fuertes movimientos en el precio del crudo.
Aunque este viernes el petróleo registró una baja después de haber superado los 100 dólares por barril en la jornada anterior, los analistas sostienen que la situación sigue siendo muy sensible y que el riesgo de una interrupción en el suministro mantiene en alerta a los inversores.
A este escenario se sumó la volatilidad de las acciones tecnológicas en Estados Unidos tras la publicación de balances de algunas de las empresas más importantes del sector, lo que también aportó incertidumbre en los mercados financieros.
En ese contexto global, los activos argentinos volvieron a mostrar debilidad y el riesgo país se acercó nuevamente a la barrera de los 450 puntos, reflejando la cautela con la que los inversores siguen observando la situación económica local e internacional.
MA