Flybondi atraviesa horas de incertidumbre y ahora sumó un nuevo inconveniente para sus pasajeros: su página web oficial dejó de funcionar. La plataforma permanece inaccesible y quienes intentan ingresar se encuentran con un mensaje de “Gateway time-out”.
La interrupción impide realizar operaciones habituales como consultar rutas, comprar pasajes o gestionar reprogramaciones. El problema aparece además en un momento especialmente delicado para la compañía, que lleva doce días consecutivos sin registrar despegues y acumula una importante cantidad de vuelos cancelados.
Para los usuarios de la Patagonia, el escenario genera especial preocupación debido a la dependencia de las conexiones aéreas que ofrece la compañía para vincular distintos puntos de la región con otros destinos.
La situación no se limita al funcionamiento de la página. Durante 2026, Flybondi habría suspendido cerca de 2.400 vuelos, con más de 380.000 pasajeros afectados. A esto se suman reclamos por servicios cancelados que todavía no habrían sido reembolsados desde enero.
En paralelo, la empresa atraviesa dificultades para sostener su operación debido a la reducción de su flota, vinculada con problemas en los contratos de leasing de sus aeronaves. La menor disponibilidad de aviones derivó en nuevas cancelaciones y modificaciones de vuelos.
Una compañía con varios frentes abiertos
El panorama financiero de Flybondi también se complicó durante los últimos días con un nuevo avance judicial. La Justicia Federal ordenó un embargo general sobre sus cuentas bancarias a partir de reclamos iniciados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
El organismo reclama $1.256.469.707,31 en concepto de capital. Con intereses y costas judiciales, el monto alcanzado por el embargo se acerca a los $1.500 millones.
La deuda incluye más de $915 millones correspondientes a retenciones del Impuesto a las Ganancias, más de $207 millones vinculados con retenciones del IVA y alrededor de $133 millones correspondientes al impuesto a los Bienes Personales.
La medida es de carácter cautelar y busca garantizar el recupero de los fondos reclamados por el Estado. Por sí sola, no implica el cese de las actividades de la aerolínea.
A las dificultades financieras se suman los reclamos laborales. La compañía mantiene deudas salariales correspondientes a junio y julio, además del medio aguinaldo de los trabajadores que continúan en actividad.
Por otra parte, más de 700 exempleados todavía esperan el pago de indemnizaciones y acuerdos de retiro voluntario.
También existen reclamos relacionados con obligaciones sociales y previsionales. Según la información difundida, ARCA inició ocho causas vinculadas con este tipo de deudas acumuladas desde marzo de 2026 y al menos seis ya cuentan con ejecución fiscal habilitada.
El futuro de la aerolínea, bajo la lupa
En este contexto comenzaron a tomar fuerza las versiones sobre una posible presentación de Flybondi en concurso preventivo de acreedores. Esta herramienta permitiría a la compañía buscar una reestructuración de sus deudas y negociar con sus acreedores mientras intenta sostener su actividad.
Además, el escenario internacional sumó otro problema: el gobierno de Brasil prohibió recientemente la venta de boletos de Flybondi hacia su territorio.
Mientras la empresa analiza alternativas para afrontar su situación financiera, la caída de su página web agrega una nueva dificultad para los pasajeros.
Por ahora, el inconveniente tecnológico se suma a un escenario marcado por cancelaciones, deudas, reclamos laborales, embargos y dudas sobre cómo continuará la operación de la aerolínea en las próximas semanas.
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