Las conexiones eléctricas clandestinas y la manipulación no autorizada de instalaciones pueden generar situaciones de riesgo que van más allá del lugar donde se realiza la intervención. Desde la Cooperativa 16 de Octubre remarcaron que este tipo de prácticas pueden poner en peligro a personas y afectar el funcionamiento de toda la red.
Entre las principales consecuencias se encuentran los incendios, la electrocución y los cortocircuitos, además de posibles daños sobre la infraestructura eléctrica. También pueden producirse interrupciones del servicio que afecten a otros usuarios.
El riesgo no queda limitado a quien realiza una conexión irregular. Las consecuencias pueden alcanzar a integrantes de una familia, vecinos, trabajadores y personas que viven o circulan en las cercanías de las instalaciones intervenidas.
A su vez, las conexiones clandestinas pueden generar variaciones de tensión, cortes y otros inconvenientes sobre la red. Por este motivo, desde la entidad destacaron la importancia de preservar las instalaciones y evitar cualquier manipulación que no sea realizada por personal autorizado.
Una práctica penada por la ley
La Cooperativa 16 de Octubre también recordó que la sustracción de energía constituye un delito y que este tipo de acciones se encuentran penadas por la ley.
En este sentido, remarcaron que la prevención resulta fundamental para reducir los riesgos y contribuir a mantener un servicio eléctrico seguro y confiable para toda la comunidad.
Ante la detección de una conexión irregular o de una situación que pueda representar un peligro, recomendaron no intervenir ni intentar solucionar el inconveniente por cuenta propia.
La indicación es comunicarse con los canales oficiales de la Cooperativa para realizar la consulta o dar aviso sobre la situación. En caso de una emergencia, se debe contactar a los servicios de respuesta correspondientes.
MA