Este 15 de septiembre se conmemora el Día Mundial de Concientización sobre el Linfoma, una jornada destinada a difundir información sobre esta enfermedad y promover la consulta médica ante posibles síntomas.
El linfoma es un cáncer que se origina en los linfocitos, células del sistema inmunológico. Existen dos grandes grupos: el linfoma de Hodgkin y los linfomas no Hodgkin, que incluyen distintos subtipos.
Entre las manifestaciones que pueden aparecer se encuentra el aumento generalmente indoloro de los ganglios, principalmente en cuello, axilas o ingle. También pueden presentarse cansancio persistente, fiebre sin causa aparente, pérdida de peso, sudoración nocturna, picazón, tos o falta de aire.
Estos síntomas no significan necesariamente que exista un linfoma, ya que pueden responder a otras enfermedades. Sin embargo, cuando persisten sin una explicación clara, es importante consultar con un profesional.
Según datos de Lymphoma Coalition difundidos por la Asociación Civil Linfomas Argentina (ACLA), el 75% de las personas diagnosticadas desconocía los síntomas antes de su diagnóstico y el 58% demoró hasta seis meses en realizar una consulta.
La detección temprana puede mejorar el pronóstico en determinados casos. En el linfoma de Hodgkin diagnosticado en etapas iniciales, la posibilidad de curación puede alcanzar el 90%.
Este año, ACLA impulsa la campaña “Ningún paciente viaja solo”, que pone el foco no solo en el tratamiento médico, sino también en el acompañamiento emocional durante la enfermedad y la etapa posterior.
La fecha busca generar conciencia sin alarmar y recordar la importancia de prestar atención a cambios persistentes y realizar una consulta médica cuando sea necesario.
R.G