Mauricio Oporto es un arquitecto esquelense que desarrolla su trabajo en Puerto Madryn, al frente del Estudio Oporto Diez. Nacido en Esquel, se fue a estudiar a Córdoba al terminar la secundaria y tras recibirse se instaló en Puerto Madryn junto a Josefina Diez.
Madryn le dio el marco para jugar en éste área. "Es una ciudad que te permite desarrollarte laboralmente, digamos con alguna otra escala, porque el código de edificación lo permite, es que empezamos a hacer edificios en altura", explicó.
A diferencia de Esquel, donde "por estar en una zona cordillerana y respetar un poco el entorno, hace que obviamente el código permita cierta altura y demás", en la costa encontró la posibilidad de "jugar con mayor cantidad de pisos".
Hace diez años el estudio comenzó a trabajar con el concepto de arquitectura lúdica, hoy con notoriedad a nivel nacional. "Empezamos a trabajar con el concepto de arquitectura lúdica, que hoy tomó tanta notoriedad a nivel nacional, en los medios de comunicación más importantes y que tiene que ver con esto de llevar juegos de mesa a la arquitectura real, en este caso el cubo rubik, el tetris, el jenga y próximamente el dominó", detalló.
Sobre el origen de la idea, recuerda un momento cotidiano: "Estaba mirando una serie un domingo aburrido en el sillón y yo tengo una pared que tiene como piedras cuadradas que sobresalen en distintas formas, cuando vi eso yo ya estaba en proceso de hacer un edificio en un terreno y de hecho tenía ya dos o tres edificios que no me terminaban de cerrar", explicó: "deseché todo lo que estaba haciendo y dije, acá está la idea y así surgió el edificio Qube".
"A partir de ahí la similitud con el juego Rubik y aparte de encontrarle un potencial a la arquitectura a través de estas formas que brindaba el juego, decidimos avanzar y decir bueno y ahora qué próximo juego nos va a acompañar y ahí literalmente, porque las piezas de Tetris son piezas gigantes que se van trabando a medida que fueron cayendo, es lo que se formó el edificio Tetris, un edificio con piezas del juego literales".
El Jenga, que se entrega en diciembre, es una interpretación más abstracta. "Tratando de simular ese juego, donde encontramos ahí que en la arquitectura tiene un potencial enorme en lo funcional, en lo formal, en la forma de habitarlo, de cómo se apropia el usuario de esas construcciones".
Consultado sobre qué hay dentro de esos edificios, aclara: "El edificio Qube es un edificio residencial de ocho pisos de departamentos, el edificio Tetris es un edificio completamente de oficinas con local comercial abajo y el edificio Jenga es residencial también, está ubicado en una zona sur digamos cerquita, tiene una cercanía hacia el mar que lo hace estar en una zona privilegiada dentro de la ciudad".
El próximo desafío es el Dominó. "Va a ser en principio un basamento grande de locales con piezas gigantes de dominó que lo van a conformar, arriba de eso una plaza seca que puede ser vivida con algún café, alguna especie de comercio y a partir de ahí una torre que nace hacia arriba y que va incorporando distintas oficinas alrededor de un núcleo de circulación".
Uno de los sellos del estudio es desafiar la gravedad
"En el edificio Cube hay volúmenes que vuelan 3 metros 50 y está uno a 26 metros de altura y es un dormitorio por ejemplo y en el Jenga llegamos a volar 6 metros, o sea son cajas que están 6 metros en voladizo, bueno vamos a intentar ir un poquito más allá con el Dominó si es que el ingeniero nos lo permite".
Para Oporto, "se ha convertido en una arquitectura que puede gustar o no, pero por lo menos que se hable de ella y que sea disruptiva y eso que invite a hablar de la arquitectura que es fundamental".
Finalmente, deja una invitación para disfrutar el edificio Jenga con un espectáculo de luces los días 25 y 26 de septiembre en calle Roberts 3, de Puerto Madryn.
"Nosotros hace dos años hicimos una intervención en el Tetris que fue una intervención de mapping, que son proyecciones sobre paredes y le incorporamos música y gente, acróbatas que se colgaban por las paredes e iban bajando, bueno, eso mismo vamos a repetir en el edificio Jenga el 25 y 26 de septiembre, por si hay alguien que anda por la ciudad, que viene de Esquel justamente ese fin de semana a pasear, esto va a ser el día viernes y sábado de 8 a 10 de la noche, obviamente gratuito, pero va a ser un show musical con bandas tocando en distintas terrazas, acompañado de esta técnica del mapping que es espectacular".
SL