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Video: la otra versión de la agresión al enfermero en el Hospital

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La mujer del policía que estaba en la guardia publicó una carta abierta respondiendo a las críticas a su accionar la madrugada del 23 de junio: "Hay una verdad que fue contada a medias o directamente no fue contada". Imágenes inéditas de lo que pasó esa noche. 

Durante la madrugada del pasado 23 de junio se vivió una noche de furia en el Hospital Zonal de Esquel que terminó con un enfermero agredido, al que le arrancaron un pedazo de oreja. Desde ese momento y a través de las grabaciones difundidas de las cámaras de seguridad, se criticó la actuación del Policía que estaba encargado de custodiar la guardia aquella noche.

Cynthia, la mujer del efectivo en cuestión, publicó una carta abierta en la que cuenta otra versión de los hechos, la cual además acompaña de filmaciones no conocidas hasta el momento de las cámaras de seguridad. 

La carta:

"EN EL PAIS DE TRULALA RESUENA 'MARCHE PRESO DESACATAU'

Quizás recuerdan las aventuras de Súper Hijitus, la historia transcurría en el país de Trulala, donde los distintos personajes viven diversas aventuras y desventuras. Mi relato me llevó a recordar a “El Comisario”, un hombre arrebatado representante de la ley que con pocas pruebas y escenas obscenas y exageradamente armadas por Neurus y sus secuaces hacia repimporotear en el calabozo a quien dicho científico loco quería inculpar de sus fechorías. Pobre comisario su autoritarismo lo cegaba y su subordinado “el cabo Lopecito” simplemente ejecutaba órdenes, por suerte estaba Súper Hijitus para librar batalla a las injusticias y descubrir a los verdaderos villanos.

Yo no sé si esta historia tiene villanos y superhéroes, pero si hay una verdad que fue contada a medias o directamente no fue contada, ya que la alteraron y ocultaron. Creo que es necesario terminar con esta farsa y mi silencio es en vano creyendo en la institución policial, creyendo en la ética, moral y el justo accionar de sus decisores. Hoy ante la ausencia de estos valores, luego de agotar instancias administrativas y después de que la justicia se haya expedido condenando penalmente a quien participó y aceptó toda la responsabilidad por los hechos del 23/06/2019 en la guardia del Hospital Zonal de Esquel, le otorgare la TRANSPARENCIA que la situación amerita.

Exponer un hecho policial tampoco fue una elección, soy hija, hermana, sobrina, prima y por el momento mujer de policía y jamás de mi casa salió nada en relación al trabajo de mis familiares, pero la difusión de un fragmento tendencioso de la cámara de seguridad del HZE me obliga a hablar. Dicha institución debería cuestionarse que una funcionaria de la salud (lo deduzco por su uña esmaltada) se tomó la atribución de capturar imágenes del circuito interno de seguridad con un celular para proporcionárselo a quien MOSTRÓ y cedió a los medios. Yo no revelo nada nuevo, solo doy detalles que la “funcionaria” omitió grabar y que otros omitieron relatar. En paralelo con la serie animada puedo decir que Neurus siempre deja cabos sueltos, a pesar de la lealtad de sus secuaces.

La noche del 22 de junio el policía ingresó a su turno a las 21.45, por orden superior, le fue asignada la guardia del hospital la noche completa. Ya transcurrida la primera hora del día siguiente 01.25 hs aprox. llegan 2 hombres en busca de atención médica, ambos se acercan por el sector de arancelamiento como cualquier paciente, le toman los datos y se van a esperar ser atendidos por un “profesional” hasta esta instancia sin sobresaltos. En este lapso no se acercó ningún enfermero por el pasillo interno que conecta con el sector de atención para solicitar recaudos con estos sujetos que supuestamente los habían agredido verbalmente al intentar ingresar por el sector de urgencia, entredicho difícil de constatar en las cámaras de seguridad.

Poniendo en paralelo relato e imágenes se puede observar que el paciente y su acompañante durante los minutos que esperan ser atendidos lo hacen de forma tranquila, no se encuentran alterados como se ha afirmado por parte de las personas que resultaron afectadas de la situación que ellos mismos crearon. Recién demuestra irritación cuando se acerca a arancelamiento a pedir explicaciones de porque no es atendido y utilizando textuales palabras dice “si estaban al pedo tomando mates”. Es ahí cuando se abre la puerta y su compañero lo alerta de que lo van a atender, pero se escucha un grito de que “EN ESE ESTADO DE ALTERACIÓN NO LO IBA ATENDER”, afirmación que es acompañada por una mano enfática que se observa en el reflejo del vidrio de la puerta y el cierre de la misma en la cara del paciente. Acto POCO ÉTICO para un funcionario del Estado, un “PROFESIONAL DE LA SALUD” que supuestamente se encuentra preparado para atender pacientes con problemas físicos, orgánicos y mentales. Ignorando que PRESTA SERVICIO en un HOSPITAL PÚBLICO que NO SE PUEDE RESERVAR el DERECHO DE ADMISIÓN Y PERMANENCIA.

Siguiendo con el relato de esa noche, se escucha el golpe de la puerta contra la pared (claramente se observa en el video como la puerta es abierta de un tirón hacia el pasillo de la guardia y no de una patada), todo lo contrario a lo que declara el “profesional” que en mayor medida resultó lesionado. Ante este cuadro, el policía acude a la discusión entre enfermeros y pacientes. Por el pasillo interno llegan el seguridad privada y el responsable de arancelamiento, y junto a ellos interviene para intentar calmar la situación, en el video se ve como el policía saca al amigo del paciente al pasillo. Al girar observa como en medio de la discusión entre enfermeros y el paciente uno de ellos le tira un golpe de puño a la humanidad de quien pretendía ser atendido; y sale corriendo al office de enfermería donde quedan encerrados enfermeros, seguridad privada y paciente, este profesional por así decirlo es el mismo que sale en los medios a cuestionar el accionar de otros cuando de ética y principios se habla parece que solo la deben cumplir los hijos del rigor. Para esto el policía empuja la puerta, con el acompañante del paciente a su lado, con el fin de corroborar la situación que allí sucedía, pero algo impedía que esta se abra. Al mismo tiempo se solicitaba apoyo, dentro del office se escuchaban gritos, golpes, pero nadie salía y nadie podía entrar.

Ante la imposibilidad de entrar se dirige a la puerta para evitar que alguien vaya a ingresar en busca de atención médica, ya que nadie cubría la sala de espera, además de insistir en el pedido de apoyo por equipo. Para esto desde la puerta observa que el enfermero sale corriendo y que el seguridad privada se dirige hacia él seguido por quien en un principio era un PACIENTE, que termina exigiendo atención y ante la negativa y maltrato de quien debía brindársela se convierte en un AGRESOR, devolviendo el mismo trato a quienes se le interpusiera a su paso.

Continuando con el relato, el policía trata de intervenir con criterio y a su modo pero este enfurecido le tira un golpe de puño, que para malestar de la sociedad y del “Comisario” logró esquivar retrocediendo hacia el hall de ingreso, sin escaparse ni esconderse, ya que se observa en la cámara de la vereda que el policía no sale afuera hasta que el seguridad sale con el “agresor” detrás luego de haber esquivado los golpes en el hall de arancelamiento, que en este caso lo convirtieron en el héroe del día.

Sumado a esto ya en la parte externa del hospital quien en algún momento intentó ser un paciente, puede verse ahora desalineado y enfurecido, increpando al personal de seguridad privada diciéndole que “LE PEGUE AHORA QUE ESTABAN SOLOS” lo cual sustento en el relato del policía, en las imágenes de las cámaras que demuestran cómo vocifera y en la conversación que yo tuve con Thomsen, en busca de explicaciones ante tal escena que repercutió en mi familia. Es él quien me manifiesta que esa noche solo se defendió DEL MALTRATO Y LOS GOLPES que recibió en el hospital. Que toda esta situación lo llevó a perder el control poniendo en práctica lo que debía usar solo en un cuadrilátero.

Volviendo a la escena de la vereda en el momento que el seguridad es increpado, el policía observa que el acompañante del ahora agresor sale del hospital lo que lo lleva a ingresar para verificar que nadie más salga ya que la riña finalmente había llegado a la calle. ¡¡Al fin lo puedo decir!! El policía entra y sale del hospital (puede verse en la filmación de la cámara del pasillo) y cuando se asoma para localizarlos se dirige allí corriendo y cesando los golpes que estaba recibiendo el seguridad privada. Siendo en ese momento blanco del ataque que repele con sus brazos, para esto los efectivos del patrullero todavía no abrían la puerta para descender del mismo. Thomsen se aleja pero ante la presencia del seguridad este vuelve a increparlo, no solo frente al policía que estaba cubriendo el turno en la guardia sino también frente a quienes llegaron como apoyo, que buscan mediar desde el diálogo, calmar al agresor, sin producir más violencia de la que se había generado, para evitar excesos (policiales) que solo hubieran encuadrado la detención en el marco de la violencia institucional que tanto como sociedad repudiamos.

Hay algo más que quiero destacar, ya que se ha cuestionado tanto lo que no hizo UN SOLO POLICÍA, es que en el operativo no estuvieron solo los 4 a 6 efectivos que redujeron a Thomsen, sino cerca de 16, movilizados en 4 patrulleros y un auto particular. El policía jamás se escondió o escapo de la situación, pidió refuerzos, usó su criterio en una pelea calcada que se visualiza en la salida los boliches los fines de semana, siendo en esta ocasión los actores principales empleados de la salud e involucrando desgraciadamente a un servidor público destinatario de la consecuencia de sus actos.

Este hecho está colmado de contrariedades que se ocultan en un silencio de hospital ya que esa noche el policía se quedó cumpliendo su turno hasta las 6 de la mañana en la guardia y ninguno de los empleados lo cuestionó en su accionar. Y analizando un poco más en profundidad, en ninguno de los testimonios, denuncias y declaraciones que los mismos brindaron a la justicia mencionaron su disconformidad con el personal policial. La única denuncia que se hizo fue en los medios, cosa muy común en estos tiempos, donde las redes sociales nos convierten en participantes activos creyéndonos con criterios bastos para juzgar y opinar. Pero bueno, había que desviar la mirada hacia otra institución cueste a quien le cueste, ya que ante el titular de la agresión a un “enfermero del hospital” la opinión pública empezó a visibilizar la mala atención que se recibe en la guardia en lugar de apenarse por dicha noticia. Como dije en un principio Neuros y sus secuaces armaron la escena. ¿Qué está pasando COMISARIO? con un solo condenado alcanza para saciar la sed política y defender la institución de la decadencia que todos somos conscientes, generada por las malas conducciones y que a este paso no tiene retorno.

Me gustaría que explique el “Comisario” ¿Qué tenía que hacer el policía que cumplía su guardia en el hospital para reducir al señor Thomsen en el mismo lapso de tiempo que lo hicieron 16 efectivos? ¿Con qué vara mide “Comisario” las “faltas” para poner en disponibilidad preventiva a un efectivo policial por 60 días? ¿Que lo motiva a firmar la ampliación de la disponibilidad por 60 días más el día 26/08/2019 desconociendo la situación procesal de el mismo? Digo esto porque asuntos internos recién el día 28/08/2019 emitió un oficio al MPF para que se informe al respecto. Y esta institución respondió que el policía NO SE ENCUENTRA INVOLUCRADO, IMPUTADO O ARRIMADO A PROCESO.

De qué daño al prestigio y dignidad de institución habla “el Comisario” si los que pudieron haber dicho la verdad prefirieron callar. Porque de todas las entrevistas que brindó la policía en función del hecho la única que dio datos reales de las condiciones en las que se tuvo que llevar adelante la detención y los alcances que esta tuvo fue la Jefa de la comisaría 1era y es la única que merece mis respetos. El jefe de la URE, bastante habló en los medios en relación al tema y poco dijo para defender el “buen nombre de la institución”, solo se refirió a la transparencia que se le pretendía dar a la investigación con la disponibilidad preventiva al efectivo policial que estuvo en el hospital. “Lopecito” siempre obediente al gran “Comisario” ambos alegan transparencia. Entonces permítanme adherir a la TRANSPARENCIA que pregonan, porque esto POCO TIENE DE MEDIDA PREVENTIVA ya que su USO Y ABUSO se ha tornado a SANCIÓN y creo que para dictar sentencia es necesario escuchar a las dos partes.

Quiero que quede claro que no busco perjudicar a ningún efectivo policial y si el “Comisario” decide sancionar a alguien más por esta situación casi 4 meses después nada dejara más evidente su carencia ética y moral; como así también que su mayor ASESOR al momento de tomar una determinación se llama OPINIÓN PÚBLICA, porque desde el día uno la policía de Chubut contaba con las imágenes completas de las cámaras de seguridad y con la posibilidad de escuchar el relato del efectivo policial que se encontraba en el hospital, pero al día de la fecha y haciéndose presente en la ciudad Esquel por distintos motivos “el Comisario” no se tomó 5 minutos de su agenda política para entrevistar al policía que generó su indignación y supuestamente dañó el prestigio de la institución que transitoriamente tiene a su cargo.

Si de deshonrar la institución policial se habla nada es más dañino que la falta de criterio a la hora de actuar. Nada es más dañino que el abuso de poder que el Estado les confiere a sus funcionarios. Nada es más dañino para una institución de seguridad que la VIOLENCIA INSTITUCIONAL y AUTORITARISMO. Porque en los distintos escenarios la función de seguridad conlleva ponerse a la altura de las circunstancias y el policía debe aunar criterios bajar la adrenalina para no entrar en excesos y causar un mal mayor. Y esto puede tornarse para quien lo ve desde afuera de buena o mala manera. Yo me pregunto ¿“el comisario” se encuentra a la altura de las circunstancias? ¿Olvidó lo que es la función policial ahora que se encuentra ocupando un puesto político?

Por último a todos aquellos que opinaron con una sola campana, a todos aquellos que llevan “su comisario interior” y condenan de forma prematura les sugiero que abandonen el imaginario de los policiales norteamericanos y aterricen en Argentina. Donde las leyes no amparan a los policías, donde los derechos humanos son alienados desde el momento en que ingresan a una institución que ni siquiera los resguarda. Y cuando sostengan que el que ingresa a la policía lo hace por el salario y trabajo seguro, tengan en cuenta que cobran de las mismas arcas y con los mismos problemas que todos los empleados provinciales, pero sin la posibilidad de luchar por sus derechos y obligados a poner el pecho frente a quienes sí pueden hacerlo.

Los saludo Atte.

Cynthia"

Las nuevas filmaciones difundidas de las cámaras de seguridad:

Recordá lo que había declarado el enfermero:

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La mujer del policía que estaba en la guardia publicó una carta abierta respondiendo a las críticas a su accionar la madrugada del 23 de junio: "Hay una verdad que fue contada a medias o directamente no fue contada". Imágenes inéditas de lo que pasó esa noche. 

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