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El Horcón

El Horcón: ¿Qué buenas noticias nos tienen los posibles candidatos a las próximas elecciones?

Nueva columna de opinión, a un año de las elecciones legislativas del año que viene.

Mientras las finanzas de Chubut pasan por la aprobación de un nuevo crédito millonario y por la negociación con los acreedores por deudas tomadas con dudosos beneficios para los chubutenses, la política provincial se entretiene en operaciones de prensa y poder, con vista al 2023, cuando Arcioni, forzado por la constitución, no pueda -ni con paritarias truchas- acceder a un nuevo mandato quedando fuera de la puja por el sillón de Fontana 50.

 

Las elecciones de medio tiempo del 2021, definen el mapa político de cara a lo que verdaderamente ocupa el sueño y las ambiciones de algunos: el gobierno de la provincia en el 2023.

 

Las regalías petroleras -hipotecadas por décadas- parece que nunca más sustentaran los momentos de gloria financiera que tuvo esta provincia en el pasado, los cuales fueron bien aprovechados por los políticos de turno para atornillarse al poder y bien desaprovechados por los mismos para no pensar en desarrollar una matriz productiva que incluyera el desarrollo y puesta en valor de otras múltiples actividades y renglones productivos que son viables en Chubut.

 

Con esta visión acotada hemos llegado a más de un tercio de la población en la pobreza y con toda una generación con el derecho a la educación vulnerado.

 

Mientras que el vice gobernador de la provincia piensa en su carrera política -para lo cual valora no terminar el mandato para el que fue electo- todo indica que considera viable su posible paso hacia el Congreso Nacional, presentándose como candidato en las próximas elecciones, lo cual, quizás, sea celebrado por Arcioni. La alianza electoral de beneficio mutuo que formaron y que nunca funcionó -salvo para ganar las elecciones- quizás le dé un respiro al actual mandatario para terminar, con menos pesadilla, los años que faltan hasta entregar el mandato, eso sí, en una cuerda floja que nunca se sabe si se romperá en algún momento.

 

Cuando en Chubut se vuelva a formar una coalición electoral, es menester que las diferencias a zanjar no se dejen para después  del triunfo o sucede lo que ahora; que se dirijan la palabra gobernador y vice ya es un logro, mientras la provincia hace gala de su mejor crisis.

 

Lo cierto es que el debate que hoy ocupa a la política chubutense pasa por internas partidarias en una realidad paralela a los verdaderos problemas y necesidades sociales.

 

Lo curioso de este proceso electoral próximo a desarrollarse es que, para ganar, algo de buenas noticias se tienen que perfilar, construir o inventar, ¿Con qué buen augurio se presentarán los aspirantes de bancas en el Congreso? Estamos a la expectativa… veremos quién tiene mayor imaginación...

 

Esperemos que, de una buena vez, se destierren los debates que de nada sirven, nada aportan y están vacíos de contenido y lo peor es que -ni siquiera- son punto de partida para resolver los problemas estructurales que tenemos.

 

La economía, las finanzas chubutenses, el estancamiento provincial y la falta de oportunidades para trabajar, no son más que el resultado político de décadas de gobiernos que no logran ponerse de acuerdo ni puertas adentro.

 

El Chubut hay que construir consensos, dejar de pensar en mantenerse en política a todo costo y entender que en estos tiempos "algo" ha cambiado, estamos inmersos en una nueva revolución industrial con inmediatez y credibilidad a prueba de un clik. Pueden que todavía no se dimensione por muchos políticos, es lógico, pero tal vez no estén al tanto que se les puede acortar "la vida útil".

 

 

CHISTECITO DE YAPA

 

Charla de amigas:

 

-Me dijo: "Te amo" y "Quiero tener un hijo tuyo"

 

-¡¿Qué le respondiste?!

 

-Y...le mandé al más grande...  ¡es el que más come!

 

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