A semanas del inicio habitual de la temporada invernal, el Centro de Actividades de Montaña La Hoya no ha informado oficialmente fechas de apertura, tarifas, preventa de pases ni detalles operativos para 2026. El silencio contrasta con la actividad promocional y los anuncios ya en marcha en otros centros administrados por la empresa concesionaria Don Otto.
La firma —que obtuvo la concesión en 2019— también opera el Cerro Catedral y Chapelco. En ambos destinos ya se observan comunicaciones anticipadas sobre mejoras, planificación y expectativas de temporada. En La Hoya, en cambio, no hay anuncios públicos, solo silencio.
Recordemos que en 2025 el centro no abrió, argumentando falta de nieve. Aquella decisión profundizó el impacto sobre prestadores turísticos locales y dejó a Esquel sin uno de sus principales motores invernales. El antecedente incrementa hoy la incertidumbre entre comerciantes, hoteleros y trabajadores vinculados a la actividad.
Red43 señaló reiteradamente deficiencias en el modelo de gestión, falta de promoción sostenida y cuestionamientos a la política tarifaria. Tras la concesión firmada en 2019, se implementó un esquema de pases diferenciados para residentes cuya compensación fue absorbida por CORFO mediante la Resolución 145/19 CCH, mecanismo que generó debate sobre el canon y las condiciones contractuales. A ello se sumaron tensiones internas en la estructura directiva y trascendidos sobre movimientos gerenciales entre La Hoya y Chapelco, en un contexto donde la conducción efectiva del centro quedaba difusa.
En materia de pases, las comparaciones también generan ruido. En temporadas anteriores, el pase residente en Bariloche llegó a costar incluso menos que el de residente de Esquel. Este año todavía no se conocen valores para La Hoya. Mientras Catedral lanzó la venta en diciembre, en nuestra ciudad aún no se habilitó ninguna instancia de preventa. En otros inviernos, esa posibilidad recién se abrió en mayo y por apenas 20 días, lo que redujo notablemente la capacidad de planificación de los usuarios locales.
En cuanto a inversiones, Chapelco anunció para esta temporada la inauguración de una nueva telecabina como incorporación destacada de infraestructura. En La Hoya, hasta el momento, no se comunicaron obras ni mejoras relevantes para 2026, lo que profundiza la percepción de postergación dentro del mismo grupo empresario.
Tampoco se retomó la actividad estival que años atrás incluía paseos en telesilla y senderos autoguiados de baja y media dificultad durante enero y febrero. Esa alternativa ampliaba la oferta turística de montaña y generaba movimiento fuera de la temporada invernal. Este verano, en un contexto marcado además por incendios que afectaron sectores del parque nacional y limitaron otras propuestas recreativas, esa opción hubiera significado una herramienta adicional para sostener el flujo turístico regional.
La Cámara de Comercio y distintos prestadores vienen manifestando su preocupación por la falta de definiciones anticipadas, por la ausencia de una política clara y sostenida de promoción y por la incertidumbre tarifaria que afecta tanto a residentes como a visitantes. También señalan la pérdida de propuestas que antes extendían la temporada, como el esquí de primavera, y advierten sobre la caída progresiva en la llegada de esquiadores y la menor previsibilidad económica que esto genera para la ciudad.
Sin información oficial sobre la operatoria 2026, el panorama vuelve a estar marcado por la incertidumbre. La falta de anuncios concretos alimenta interrogantes sobre inversiones, planificación comercial y condiciones de apertura.
Para Esquel, La Hoya no es solo un centro de esquí: es un eje identitario y productivo. La definición —o no— de la temporada impactará directamente en empleo, servicios y movimiento turístico en la comarca andina. Por ahora, a diferencia de otros centros del mismo grupo empresario, en La Hoya el invierno sigue sin calendario.