Un equipo de investigadores del CONICET encontró en Chubut los restos de un perro utilizado como animal de carga, marcando así un acontecimiento arqueológico en el continente.
El esqueleto del cánido, identificado como un macho de entre dos y tres años de edad, fue desenterrado durante una campaña de excavación en el sureste del lago Colhué Huapi, en las cercanías de la localidad de Sarmiento. Este descubrimiento, detallado en un artículo publicado en el Journal of Archaeological Science: Reports, revela que el perro fue utilizado para transportar carga por las poblaciones que habitaban la región en tiempos antiguos.
Los especialistas del CONICET analizaron minuciosamente las vértebras torácicas, lumbares y el sacro del animal, encontrando evidencia de osteopatologías causadas por el estrés físico inducido por la carga de peso sobre su columna vertebral.
Además del análisis osteológico, el equipo logró recuperar material genético del perro, lo que permitirá investigar su origen y su relación con otras especies, tanto actuales como extintas. Los estudios genómicos planificados brindan información sobre los procesos evolutivos que dieron forma a la diversidad de los cánidos domésticos en el continente.
Eduardo Moreno, investigador del CONICET y líder del proyecto “Arqueología de cazadores recolectores en el bajo de Sarmiento”, relató el proceso de descubrimiento y rescate de los restos, destacando la importancia de la datación que situó al perro en el siglo XVII. Por su parte, Heidi Hammond, también investigadora del CONICET, ofreció detalles sobre las características físicas y las lesiones observadas en el esqueleto del animal.
Los científicos, tras descartar otras posibles causas de las deformaciones vertebrales, concluyeron que el perro, bautizado como “Huachen”, vivió junto a grupos de cazadores-recolectores en la Patagonia central y desempeñó un papel fundamental en el transporte de objetos durante sus viajes y recorridos.
Leandro Zilio, otro investigador del CONICET y autor principal del estudio, resaltó la importancia de este hallazgo para comprender mejor las sociedades antiguas de la Patagonia y subrayó el estrecho vínculo entre humanos y perros en el pasado. La escasez de evidencia arqueológica relacionada con los perros en la región hace que este descubrimiento sea aún más significativo.
El estudio contó con la participación de varios expertos, incluidos Santiago Peralta González, María Laura Parolin, Alejandro Montes y Silvina Mariela Ocampo, todos ellos contribuyentes en la investigación.
O.P