A pesar de los esfuerzos inmediatos por controlar las llamas, las condiciones climáticas adversas, con altas temperaturas y fuertes vientos, permitieron que el fuego se propagara rápidamente.
Rodrigo Galmes, director del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, detalló que la situación se tornó crítica debido a los vientos intensos que complicaron las tareas de contención. A pesar del arduo trabajo de los equipos de emergencia, el incendio avanzó con velocidad y alcanzó varias viviendas. Se estima que unas 50 casas resultaron dañadas o destruidas por el fuego, lo que ha dejado a muchas familias en una situación muy difícil.
En una reunión operativa realizada esta tarde, las autoridades locales y provinciales acordaron un plan de acción para las próximas horas. Galmes explicó a Red 43, que se emplean recursos adicionales, incluyendo maquinaria pesada y camiones cisterna con agua, para contener el fuego, especialmente en el flanco izquierdo del incendio, que se identificó como la zona de mayor riesg
El operativo involucra a personal de Protección Civil, autoridades municipales y provinciales, y brigadistas, quienes trabajan de manera coordinada para minimizar los daños y controlar el incendio lo antes posible.
A pesar del esfuerzo conjunto, el incendio sigue activo y las autoridades continúan monitoreando la situación. "Estamos poniendo todos los recursos disponibles para poder controlar el incendio y proteger lo que más podamos", destacó Galmes.