La situación energética en la zona cordillerana comienza a estabilizarse tras las complicaciones derivadas de la emergencia ígnea. Mediante un operativo técnico que involucró el traslado de maquinaria de alta potencia, las localidades de Epuyén y Cholila lograron recuperar el suministro eléctrico. Esta medida se implementó a través de sistemas de generación aislada que permiten abastecer a los usuarios de manera independiente hasta que se completen los arreglos definitivos en el tendido regional.
El proceso de normalización requirió el trabajo de equipos especializados que se encargaron de la puesta en marcha de motores diésel diseñados para funcionar a la intemperie. Estos equipos actúan como un puente técnico mientras, en paralelo, decenas de operarios trabajan en la reconstrucción de las líneas de media tensión que fueron alcanzadas por el fuego. Las tareas de reparación se extienden también hacia zonas rurales y parajes cercanos como Puerto Patriada y El Hoyo, donde la infraestructura sufrió daños de diversa consideración.
Además de la restitución del servicio en los hogares, el operativo puso especial énfasis en asegurar la energía para los sistemas de bombeo de agua, garantizando así la continuidad de otros servicios esenciales para la comunidad. Para prevenir nuevos cortes ante la inestabilidad climática o el riesgo persistente de incendios, se determinó que los equipos de generación permanezcan en la región de forma estratégica. De este modo, las localidades contarán con una reserva de potencia lista para entrar en funcionamiento ante cualquier eventualidad mientras se finaliza la conexión definitiva al sistema interconectado.
E.B.W.