Aunque el incendio originado en Puerto Patriada continúa contenido, la jornada del lunes volvió a demostrar que el fuego sigue activo dentro del perímetro y que el escenario aún exige máxima atención. Las reactivaciones de focos fueron el eje del operativo durante el día y concentraron el mayor despliegue de brigadistas y medios aéreos.
Según el Parte N°14 del Servicio Provincial del Manejo del Fuego, la superficie afectada se mantiene en unas 14.770 hectáreas estimadas, sobre áreas de matorral, bosque implantado y bosque nativo, con 241 personas abocadas al operativo.
El fuego reapareció tras el mediodía
Luego del mediodía se registraron múltiples reactivaciones, principalmente en los cañadones de El Trueno y Bahía Las Percas, además del campo de Payan Delgado. Estas zonas, por su topografía y vegetación, suelen concentrar calor residual y representan uno de los mayores desafíos en esta etapa del incendio.
En Bahía Las Percas, el combate se realizó con herramientas manuales, mientras que en el campo de Payan Delgado fue necesario el apoyo de medios aéreos para frenar los puntos activos y evitar su avance.
Puntos calientes en islas sin quemar
Otro de los focos de preocupación se dio en sectores como El Coihue (km 6), Arroyo Las Minas y La Burrada, donde se detectaron puntos calientes dentro del perímetro, incluso en islas que no habían sido alcanzadas por el fuego.
En estos sectores se llevaron adelante tareas intensivas de enfriamiento con equipos de agua, acompañadas por descargas aéreas, para impedir que las reactivaciones generen nuevos frentes.
Situaciones similares se repitieron en El Pedregoso y en cercanías de Rincón de Lobos, donde el personal volvió a intervenir para sostener el control del incendio.
Operativo que no se detiene
El despliegue incluyó ingresos a pie, embarcados y helitransportados hacia zonas de difícil acceso como Bahía Las Percas, Bahía Desafío y La Condorera, combinando recorridas permanentes, enfriamiento de líneas y observación constante.
Al cierre del informe oficial, el personal de línea continuaba trabajando en el terreno, enfocado en la liquidación de focos activos y el monitoreo de áreas críticas. En base a la evolución de estas reactivaciones, se iba a evaluar la estrategia y distribución del personal para la jornada de este martes.
Contenido, pero lejos de terminar
El incendio está contenido, pero las reactivaciones confirman que el riesgo persiste dentro del perímetro. En esta etapa, el desafío ya no es el avance visible de las llamas, sino el control del fuego residual, y silencioso.
La batalla ahora se libra metro a metro, con paciencia y vigilancia constante, mientras la Comarca Andina sigue de cerca una situación que, aunque más estable, todavía no permite bajar la guardia.
O.P.