Mesal se instaló en el centro de Esquel con una premisa clara: ser un espacio funcional para el día a día del residente. Con un horario extendido de lunes a lunes, el lugar funciona como cafetería, espacio de trabajo y bistró nocturno. Sus dueños diseñaron sectores específicos para que convivan distintas experiencias, desde el que busca un rincón de lectura hasta quien necesita conectarse con su computadora, logrando una atmósfera moderna donde "la gente nos dice que se siente en una ciudad grande, pero mira por la ventana y tiene la montaña".
La producción 100% artesanal es el motor del proyecto, permitiéndoles ofrecer calidad a precios competitivos. Al elaborar su propia panadería y pastelería, logran que el costo final no sea un impedimento para el consumo frecuente, ya que según explican, "la idea nuestra es que la gente pueda venir varias veces por semana y que sea algo accesible al bolsillo del ciudadano".
El emprendimiento emplea a 17 personas y se respalda en la experiencia de años en el rubro gastronómico local. Esta estructura profesional busca garantizar que, además de un buen producto, el servicio sea de excelencia. Para los impulsores de Mesal, el compromiso con su equipo es fundamental para el éxito del local, convencidos de que "es la única forma de que el servicio sea bueno y que la gente trabaje contenta".
E.B.W.