05 de Enero de 2026
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El Taller Municipal de Aguas Abiertas celebra 10 años con récord de inscriptos

Con más de 110 participantes y un equipo docente consolidado, la propuesta del Natatorio Municipal inició su temporada en la laguna. Seguridad, técnica y salidas a otros espejos de agua de la región.

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En un escenario único, brindado por las aguas de la RNU La Zeta, en un espectacular día de verano, Red43 estuvo presente en el primer día del taller Municipal de Aguas Abiertas.  El Taller dio inicio a una temporada especial, marcada por el décimo aniversario de un proyecto que nació del amor por el agua y la naturaleza. En diálogo con Red43, los profes María Laura “Malala” Nogueira, Mario González París y Lorena Rivadeneyra compartieron la emoción de ver cómo aquel pequeño grupo de entrenamiento se convirtió en una familia de 110 nadadores.

 

"Este taller nació hace un poco más de 10 años con alumnos del natatorio. Queríamos darles una opción en el verano para venir a nadar acá, tanto a los equipos como a los adultos, y de a poco fue surgiendo la idea de armar algo para toda la comunidad", relató con orgullo Mario González París. El crecimiento ha sido tal que este año la convocatoria superó las expectativas, logrando un grupo diverso que une a distintas generaciones bajo un mismo objetivo: disfrutar de nuestros espejos de agua con respeto y seguridad.

 

La inclusión etárea es uno de los pilares que más conmueve a los organizadores. "Empezamos con un grupo de peques que tienen entre 11 y 15 años y después no hay límite; tenemos gente de 60 y pico, de 70 años", contó Malala Nogueira. Sin embargo, detrás del disfrute hay un compromiso serio con la integridad de cada nadador. "La idea es que puedan sostener un ritmo de nado porque es una actividad de riesgo. Los evaluamos para no limitar ni exponer a ninguno de nuestros compañeros a situaciones de peligro", explicó la profe, dejando claro que el cuidado mutuo es la regla de oro en el agua.

 

El cronograma de este verano invita a la aventura. Además de las clases los martes y jueves en los turnos de las 14:30 y 16:15 horas, los sábados serán los días de exploración. "Hoy que era el primer día tenemos la laguna, y ya después nos vamos a otros espejos de agua", adelantó Mario, quien también destacó que el equipo se completará el martes con la llegada del profesor Lautaro Lefipan. Para ellos, cada salida es una oportunidad de conectar de forma única con el paisaje cordillerano.

 

Más allá de la técnica y el equipo obligatorio —como el traje de neoprene y el torpedo—, lo que se destaca en el ambiente  es el espíritu de compañerismo. Los profesores insisten en que el taller es un espacio para aprender a "vivir" el agua de otra manera. Mientras se preparan las patas de rana y las manoplas para trabajos específicos, queda a la vista que el taller no es solo deporte: es el orgullo de una comunidad que, desde hace una década, elige la libertad de nadar fuera del confort de la pileta y tirarse al agua viva.

 

 

 

E.B.W. 

 

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