En el marco de la conferencia de prensa conjunta que contó con la participación del gobernador Ignacio Torres, el ministro del Interior Diego Santilli y el fiscal jefe Carlos Díaz Meyer, el intendente de El Hoyo brindó un alarmante panorama sobre la situación ígnea que atraviesa la región de Puerto Patriada. Durante su intervención, César Salamín detalló que actualmente las tareas de control se concentran en dos puntos geográficos que presentan el mayor riesgo para la comunidad. Uno de ellos es el sector de Rincón del Lobo, donde se ha desplegado maquinaria pesada municipal y camiones cisterna que trabajan en apoyo a las brigadas provinciales.
El segundo foco de preocupación se localiza en la zona del Desemboque, hacia donde el fuego ha comenzado a descender. En este frente de batalla operan más de ochenta brigadistas pertenecientes al Servicio Nacional de Manejo del Fuego, quienes cuentan con el soporte logístico de topadoras del plan provincial para intentar frenar el avance de las llamas. El mandatario local enfatizó que el despliegue de recursos es total, buscando mitigar un incendio que ya ha demostrado un alto poder destructivo desde su inicio.
Respecto al impacto material y humano del siniestro, Salamín confirmó que hasta el momento se han contabilizado diez casas afectadas, aclarando que estos daños se produjeron mayoritariamente durante la primera jornada de la emergencia. A pesar de la magnitud de las pérdidas materiales, el intendente llevó tranquilidad al informar que actualmente no se registran personas evacuadas ni alojadas en dependencias oficiales. No obstante, la cifra de superficie afectada ya supera las dos mil hectáreas, lo que marca la gravedad de un escenario que continúa bajo estricto monitoreo por parte de las autoridades civiles y judiciales.
E.B.W.