10 de Febrero de 2026
pais |

Conflicto policial en Santa Fe: "Sirenazos" y reclamos mantienen en vilo a la provincia

La protesta por mejores sueldos y condiciones laborales se extendió de Rosario a la capital provincial. Tras una noche de máxima tensión y enfrentamientos entre agentes, los uniformados advierten que no levantarán la medida.

Escuchar esta nota

La situación en la provincia de Santa Fe atraviesa horas críticas. Luego de un lunes marcado por el acuartelamiento y una madrugada de enfrentamientos, la ciudad de Rosario amaneció hoy bajo una tensa calma que se rompió pasadas las 10 de la mañana, cuando los efectivos policiales iniciaron un masivo “sirenazo” frente a la Jefatura de la fuerza.

 

El conflicto, que tiene como eje central el reclamo de aumentos salariales y mejores condiciones de trabajo, comenzó a gestarse el lunes en la sede policial de Ovidio Lagos al 5200. Lo que empezó como una concentración de efectivos retirados y familiares, rápidamente sumó a agentes que se encontraban patrullando la ciudad, extendiéndose también a la ciudad de Santa Fe —frente a la Casa de Gobierno— y otras localidades provinciales.

 

Madrugada de enfrentamientos

 

La tensión máxima se vivió durante las últimas horas de la noche y la madrugada de este martes. Los manifestantes mantuvieron el corte de calle con quema de cubiertas hasta que las autoridades provinciales ordenaron el desalojo por la fuerza.

 

La orden derivó en una situación inédita: el choque directo entre agentes policiales. Efectivos encargados del operativo avanzaron contra sus propios compañeros y manifestantes, logrando liberar la zona momentáneamente tras varias horas de forcejeos y corridas.

 

El conflicto sigue abierto

 

Pese al operativo de desalojo, la protesta se reorganizó esta mañana. Un fuerte cordón de seguridad custodia ahora el ingreso a la Jefatura, mientras que del otro lado, personal retirado y familiares mantienen la guardia.

 

“No nos vamos a ir, nos vamos a quedar hasta que esto se resuelva”, afirmó uno de los manifestantes, dejando en claro que el desalojo no desactivó el malestar en las filas policiales y del Servicio Penitenciario. Por el momento, la respuesta oficial no ha logrado destrabar un conflicto que mantiene en vilo a la seguridad pública de la región.

 

 

¿QUÉ TE PARECIÓ LA NOTA?
Ocurrió un error