Este martes empezó con mucha lluvia y frío, pero a la tarde el clima nos dio un respiro. En cuanto dejó de llover, todos miramos para arriba y nos encontramos con una sorpresa: el Cerro 21 y La Hoya estaban cubiertos por un manto de nieve blanca.
Es una imagen que llama mucho la atención porque estamos en pleno verano. Después de que el invierno pasado fuera bastante "seco" y nos costara tanto ver nieve en el cerro, encontrarnos con las pistas pintadas de blanco en febrero es un regalo para la vista.
Aunque en el centro de la ciudad solo sentimos el agua y el viento, en lo más alto de la montaña el frío hizo lo suyo y dejó esa capita blanca que tanto nos gusta. Muchos turistas y vecinos aprovecharon que el cielo se abrió un poco a la tarde para sacar fotos y disfrutar de este paisaje que durará poquito, pero que se ve increíble.
Es apenas una capa fina, pero alcanza para cambiarle la cara a la montaña y recordarnos por qué vivimos en un lugar tan especial.
Estas son las imágenes que nuestro equipo pudo recolectar en la base del Centro de Actividades de Montaña La Hoya