Un episodio tan particular como llamativo se registró en las últimas horas en la ciudad de Santiago del Estero, donde un sacerdote llevó adelante una bendición especial en un hotel alojamiento, a pocos días de la celebración de San Valentín. La escena, poco habitual incluso para los propios vecinos de la zona, no tardó en despertar curiosidad y comentarios de todo tipo.
El religioso ingresó al establecimiento portando agua bendita y realizó un recorrido por los pasillos del lugar, deteniéndose brevemente frente a cada habitación para pronunciar oraciones y rociar las puertas como parte del ritual. La intervención se desarrolló de manera tranquila y respetuosa, sin interrupciones, y fue presenciada tanto por personal del hotel como por algunos ocasionales clientes que se encontraban en el lugar.
Según explicaron desde la administración del hotel, la bendición fue solicitada expresamente por los propietarios del inmueble. El objetivo, indicaron, fue eliminar las denominadas “malas energías” y comenzar la temporada previa al Día de los Enamorados con un ambiente de mayor armonía, tranquilidad y bienestar para quienes eligen el lugar. “Es una medida preventiva”, señalaron de manera informal, al tiempo que destacaron el valor simbólico del gesto.
Los responsables del establecimiento también remarcaron que no ven contradicción alguna en la presencia de un sacerdote dentro de un espacio destinado a la intimidad. Por el contrario, sostienen que la bendición apunta a brindar protección espiritual al amor y a las relaciones, especialmente en una fecha tan significativa a nivel mundial como el 14 de febrero.
Testigos del hecho coincidieron en destacar el respeto con el que se llevó adelante toda la ceremonia. No hubo expresiones fuera de lugar ni situaciones incómodas, y el sacerdote se limitó a cumplir con el pedido de los dueños, recorriendo gran parte de las instalaciones sin generar inconvenientes.
Sin embargo, el episodio trascendió rápidamente el ámbito privado del hotel. Imágenes y videos del sacerdote bendiciendo las puertas de las habitaciones comenzaron a circular en redes sociales y se viralizaron en cuestión de horas. Los usuarios no tardaron en reaccionar, con comentarios que mezclaron sorpresa, humor e incredulidad, y bautizaron el hecho como uno de los sucesos más insólitos de la antesala de San Valentín.
Mientras algunos celebraron la iniciativa como una expresión de fe y tradición, otros la tomaron con ironía, convirtiendo la escena en tendencia y sumando miles de interacciones. Lo cierto es que la particular bendición logró su cometido: llamar la atención y convertirse en un tema de conversación en Santiago del Estero y más allá, en la cuenta regresiva hacia el Día de los Enamorados.