El profesor Néstor Camino, impulsor del proyecto de educación astronómica “Plaza del Cielo”, fue aplaudido en la inauguración de la nueva etapa para ese espacio, con los nuevos juegos instalados y las nuevas áreas que allí habitan.
“Estoy profundamente agradecido”, explicó: “No puedo nombrar en particular a cada uno de los muchos que han acompañado y apoyado este proyecto a través de más de 35 años, porque seguramente sería injusto con muchos otros. He agradecido personalmente a quienes hoy están más cerca y a quienes han estado siempre, sin los cuales la Plaza del Cielo no sería la hermosa realidad que hoy festejamos”.
Camino resaltó el apoyo de Taccetta y de Lemir en la realización veloz: “(el intendente) comprendió su significado y lo hizo propio para apoyarlo y concretarlo. Carolina Lemir, que su trabajo y compromiso excedió mucho su función, mostrando que hizo suya la Plaza mucho más allá de lo profesional”.
La generación de trabajo que implicó la realización de esta nueva etapa: “Pintores, jardineros, soldadores, albañiles, constructores, técnicos, electricistas y seguramente muchos otros a quienes no sé nombrar ahora”.
El fin educativo como el eje principal: “Cada idea, cada juego, cada recorrido, cada texto, cada color que ustedes vean en la Plaza del Cielo es el fruto de muchos años de educación pública gratuita y de calidad. Esto es así no sólo porque yo me formé en la escuela y en las universidades públicas, sino porque he trabajado como profesor en la educación media y superior, en la formación docente en particular, en instituciones públicas y he sido investigador de CONICET por muchos años. Durante esas más de cuatro décadas de trabajo se generaron ideas y desarrollos que hoy se concretan en este ámbito que es para todos, en especial para los chicos, sin excepciones ni meritocracias, como deben serlo el cielo y la buena educación”.
La preocupación por estas áreas en su continuidad y futuro: “Plaza del Cielo es el fruto de lo que hoy estamos en riesgo de perder, lo que nos hizo un país de primer nivel en todo sentido en el mundo. Así que cuando vengan con sus hijos y nietos a jugar a la Plaza del Cielo recuerden que de nosotros depende proteger y defender a la educación y a los educadores, a la ciencia y a los científicos para que cuando esos chicos sean más grandes tengan la posibilidad de elegir como lo hicimos nosotros para crecer con igualdad de oportunidades y así desarrollarse para vivir en nuestra patria siendo comprometidos con los otros con quienes compartimos nuestra vida en comunidad”.
SL