En un caso que ha conmocionado a la comunidad platense, un trabajador del reconocido Hogar del Padre Cajade ha sido detenido, acusado de cometer varios hechos de abuso sexual en contra de chicos que residían en dicha institución. Este lugar, que durante más de 30 años ha brindado refugio a menores víctimas de violencia y abandono en la ciudad de La Plata, se ve ahora sacudido por la polémica.
El implicado, cuyas iniciales son G. D. F., no es solo un educador en el hogar, sino también conocido dentro de los circuitos de derechos humanos por su papel como militante y su historia familiar de tragedia, siendo pariente de desaparecidos durante la dictadura argentina. Sin embargo, este bagaje no le exime ante la ley, pues las denuncias han puesto en tela de juicio su conducta y ética profesional. También desempeñaba funciones en el área de Niñez y Adolescencia de Buenos Aires, ocupando un cargo directivo del que fue relevado posteriormente al conocerse el caso judicial.
La denuncia fue formalizada durante las últimas semanas, cuando familiares de quienes señalan como víctimas decidieron dar un paso al frente. En su testimonio, aseguran que G. D. F. habría iniciado estos repugnantes actos hacia 2015, prolongándolos a través de los años. Hasta ahora, han sido confirmados al menos seis incidentes, algunos implicando a denunciantes que ya han alcanzado la mayoría de edad, mientras otros oscilan entre los 15 y 18 años.
Según la información preliminar levantada por el proceso, los abusos se efectuaron dentro del recinto del Hogar Obra Padre Cajade, establecida como un baluarte para la protección de menores en situación de riesgo social. Esta revelación ha desatado una auténtica tormenta de declaraciones y procedimientos internos en la institución que, tras notificarse de la denuncia, actuó de inmediato en desvincular a G. D. F., vetando su acceso a los espacios del hogar y prohibiéndole contacto alguno con los menores.
Simultáneamente, la estructura provincial encargada de la Niñez y Adolescencia también impartió la remoción de sus labores como director de la Región de Casas de Cuidado, un puesto de relevancia dependiente del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad bonaerense. Este acto de carácter administrativo busca esencialmente apartar a la persona investigada de otros ámbitos donde podría aumentar el riesgo que ya se está evaluando judicialmente.