La directora de la Escuela N° 747 de Trelew (ex Colegio Nacional), María Pentucci, dio detalles sobre el protocolo de seguridad activado tras las amenazas de tiroteo que generaron conmoción en la comunidad educativa. Explicó que las medidas responden a un contexto que excede lo escolar y se vincula a un fenómeno viral que se replicó en distintos puntos del país.
“Estamos ante una situación sin precedentes. Hay bromas y desafíos propios de la adolescencia, pero una amenaza de vida hecha por estudiantes hacia otros estudiantes sobrepasa todos los límites. No vamos a ceder a caprichos”, sostuvo Pentucci. En ese sentido, remarcó que las decisiones adoptadas buscan prevenir riesgos concretos y no especular sobre la veracidad de las advertencias.
Entre las medidas implementadas, la directora confirmó la prohibición del uso de celulares durante la jornada escolar y la utilización obligatoria de bolsas transparentes en reemplazo de mochilas. “El celular es una extensión de nuestro cuerpo, pero también es el arma más peligrosa que tenemos a mano. Por eso, en el colegio el teléfono queda en la casa o en una caja hasta el final del turno”, detalló.
La docente destacó asimismo el acompañamiento de las familias y el alto nivel de asistencia registrado pese a la preocupación inicial. “La formación de las trayectorias y de las adolescencias es un trabajo conjunto entre familia y escuela. Necesitamos ese respaldo para sostener decisiones firmes y garantizar la seguridad”, afirmó.
Respecto al impacto del episodio, la directora señaló que solo un número reducido de estudiantes no asistió por temor, mientras que las clases continúan con normalidad. Además, anticipó que algunas medidas podrían revisarse con el correr de los días, aunque otras, como la restricción del celular, “llegaron para quedarse”.
Finalmente, advirtió sobre los desafíos actuales en la gestión educativa frente al avance de la violencia y el uso irresponsable de redes sociales. “Los chicos tienen que entender que en la vida hay consecuencias. No vamos a ceder a caprichos ni burlas de este tipo, porque está en juego la seguridad de toda la comunidad educativa”, concluyó Pentucci.