El fútbol infantil volvió a ser escenario de lo peor de los adultos. Durante una semifinal de la Liga Municipal de Río Gallegos, en Santa Cruz, un nene de 12 años que ataja en la escuelita Rosales fue insultado desde detrás de su propio arco por padres vinculados del equipo rival.
El menor, conocido como Lion, terminó el partido llorando. Un video que lo muestra contando entre lágrimas lo que sufrió y publicado por su madre en Facebook para condenar la actitud de los padres rivales, acumuló más de 4.500 reacciones y fue compartido más de 1.100 veces, desatando una ola de repudio.
En las imágenes (no se reproducen para preservar la identidad del menor involucrado), Lion habla entre lágrimas mientras un adulto le pregunta qué le dijeron. "Me decían: 'estás nervioso, se te cayeron los guantes”, responde el nene para ilustrar el tipo de cargadas y provocaciones que debió soportar.
Cuando se escucha que le preguntan quiénes fueron los que lo intimidaron en pleno partido, señala hacia un costado y dice: "Fueron ellos, los del Boxing."
La madre del chico fue la primera en alzar la voz. Lo hizo en redes sociales con una mezcla de dolor e indignación que resonó en toda la ciudad. "Hoy mi hijo sufrió una violencia verbal increíble del club Boxing. Era un partido jugado, pero eso no les da derecho de hacer llorar y discriminar a un niño de 12 años", escribió.
Y fue más lejos: "¿Como mamá me gustaría que se tome cartas en el asunto! Porque la angustia de mi hijo quién se la saca. Fue una total falta de respeto. Y se dicen llamar club. ¡Son niños! ¡Quiero que se entienda eso! Pararse atrás del arco a insultar a un niño. Lo difundo porque esto no puede quedar así."
Mauro Rosales, profesor y director técnico de la escuelita, no se quedó callado. Su descargo fue tan contundente como el hecho que lo motivó. "Se perdió la semi, pero se gana en valores. Es una falta de respeto lo del club Boxing, y digo club porque los padres son parte de esto. Discriminar, presionar y no mirar que son niños hace que el fútbol infantil atrase. Hoy mi arquero sufrió un acto de violencia verbal enorme", señaló.
El entrenador también cuestionó la contradicción entre el discurso y los hechos: "Nosotros tratamos de dar educación en valores y entendimiento de los resultados. ¿Para qué? Para que después venga un grupo de adultos a tirarte todo tu trabajo a la mierda. Basta de estas cosas, repudio total este tipo de actos. Gente grande faltándole el respeto a niños de 11 y 12 años que solo estaban jugando un partido de fútbol. Después dicen ser el semillero y que trabajan desde las bases. Son una vergüenza", agregó generalizando sobre el otro club.
Más allá de eso, ante las repercusiones que adquirió el episodio hubo un primer gesto de reparación institucional. El propio Rosales confirmó que recibió un llamado del presidente del Boxing Club.
"Me llamó ofreciendo disculpas a la escuela, al jugador y a la mamá. Como institución van a tomar cartas en el asunto", indicó, aunque remarcó que la responsabilidad también alcanza a quienes estuvieron en la cancha ese día y a quienes debían controlar la situación.
La publicación de la madre desbordó de mensajes de apoyo al pequeño arquero. "No es justo, Lion es un nene muy educado, compañero, que todo el tiempo suma en conducta y dedicación al deporte que más le gusta alentando a sus compañeros sea cual sea el resultado de un partido. Te queremos mucho, mi arquero. Hay gente que debe aprender mucho de vos... no cambies nunca", escribió una usuaria.
Otro mensaje, firmado por alguien que se identifica como profe del nene, dice: "Lo que vivió el gran Lion no debería pasar nunca en el fútbol infantil. Sos un ejemplo de respeto y entrega dentro de la cancha, y como profe me siento orgulloso de vos y de cómo enfrentas cada partido. Estamos para cuidarte y acompañarte siempre."