La venta de carne de burro, que a mediados de abril de 2026 agotó sus cortes en cuestión de horas en un comercio de Trelew, en Chubut, con un furor que tuvo alta repercusión en el país e incluso en otros lugares del mundo, enfrenta hoy un freno contundente.
El Ministerio de la Producción de Chubut suspendió la emisión de las habilitaciones finales del emprendimiento después de que la Fiscalía de Ambiente y Maltrato Animal de Rawson abriera una investigación de oficio sobre el establecimiento.
Ante la medida, el impulsor del proyecto Burro Patagones hizo declaraciones públicas para cuestionar la decisión y apuntar a la acusadora, quien tuvo un rol central en el juicio por la matanza de pingüinos de Punta Tombo, uno de los casos judiciales más resonantes de los últimos tiempos en la provincia, que tuvo repercusión internacional.
La discusión por la producción de carne equina para consumo humano, igualmente, va mucho más allá del expediente judicial que trata el caso, y ya se había instalado cuando los cortes provenientes del emprendimiento de Julio Cittadini hicieron furor.
El productor ganadero, de 79 años, aseguró en declaraciones que las actuaciones de la fiscal Florencia Gómez carecen de sustento material y técnico para bloquear los expedientes.
Sostuvo que sus instalaciones en la zona costera de Punta Tombo cumplieron con todos los requisitos de infraestructura exigidos por los organismos provinciales, y que las etapas previas de manejo animal contaron con supervisión directa del Senasa. La suspensión interrumpe un proceso que ya había completado su prueba piloto con un éxito rotundo.
A mediados de abril de 2026, la primera tanda de cortes se agotó en la Carnicería Jones en pocas horas, y la degustación organizada en una parrilla de Trelew convocó a decenas de vecinos.
La operación funcionaba bajo un permiso provincial provisorio, sin habilitación de tránsito federal del Senasa. Sin embargo, al menos por ahora nada de eso se podrá repetir.
Entre aquel momento y el actual, se supo que el Código Alimentario Argentino —en su artículo 247— no incluye a los burros y caballos entre las especies habilitadas para consumo interno en el país. El Senasa solo autoriza frigoríficos equinos orientados a la exportación. Pero tampoco lo prohíbe expresamente.
Estos vacíos regulatorios son el contexto en el que el proyecto buscaba abrirse paso mediante habilitaciones provinciales, cuya tramitación quedó recientemente suspendida en función de la investigación judicial.
Según lo que explicó el productor ganadero, ante la supuesta imposibilidad acceder a las piezas del expediente, sus abogados formalizaron el 12 de mayo de 2026 la recusación de la fiscal Gómez, titular de la Unidad Fiscal Especializada contra Maltrato Animal y Delitos Ambientales de Chubut. Los argumentos presentados: presunta falta de objetividad e incompetencia territorial para intervenir en el predio rural de Cittadini.
El campo del productor está a unos siete kilómetros del centro de Punta Tombo, lindero al campo de la familia La Regina, donde ocurrió la matanza de pingüinos que, según determinó la justicia en diciembre de 2024, fue responsabilidad de uno de los integrantes de la familia.
La estrategia de la defensa apunta a que el procurador general de la provincia, Jorge Miquelarena, tome intervención directa en la causa y resuelva si el expediente es reasignado a otra circunscripción judicial, por fuera de la unidad de delitos ambientales. El origen de la tensión se remonta a más de un año atrás.
Según sostuvo Cittadini hizo una denuncia penal por ecocidio dirigida indirectamente a las dependencias fiscales que actuaban en la investigación por daño ambiental en las cercanías de la reserva de Punta Tombo. Según el productor, esa presentación nunca recibió curso y permanece archivada.
La fiscal Gómez estuvo al frente de la investigación de aquel caso haciendo relevamientos en el lugar, con participación de asociaciones civiles proteccionistas y abogados ambientalistas.
Las tareas apuntaban a determinar, como finalmente convalidó el fallo de los jueces, que la muerte de decenas de pingüinos y la destrucción de sus huevos se produjo por el ingreso de máquinas para abrir ilegalmente una calle en el predio. Aparentemente, esas tareas fueron denunciadas por Cittadini como dañiñas. Pero hay otro antecedente que Cittadini señaló con énfasis.
En el resonante juicio oral por la llamada "masacre de Punta Tombo", que terminó con la primera condena por daño ambiental en la provincia, según contó Cittadini declaró como testigo. Y en esa ocasión calificó públicamente el proceso como "el circo de los pingüinos".
Según sostienen ahora sus abogados, esa expresión habría generado resentimiento en el equipo de la fiscalía que ahora investiga su emprendimiento con carne de burro, que por entonces no existía y fue creado meses después de la condena al empresario La Regina, con Flores al frente. Hasta el momento, no se conoce respuesta de la fiscalía respecto a los argumentos de la defensa y las declaraciones del productor ganadero.
Mientras tanto, Cittadini afirmó no haber recibido ninguna cédula de notificación ni haber sido convocado a declarar, pese a los días transcurridos desde que las actuaciones de la fiscal Gómez a partir de la amplia difusión de la venta de carne de burro trascendieron en los medios.
La supuesta falta de acceso al expediente -sostiene el productor- impide saber si la imputación apunta a presuntas infracciones de maltrato animal o a irregularidades de tipo ambiental. Ante esa opacidad, la recusación funciona también como una vía para forzar la apertura de las pruebas documentales de la fiscalía.
En la presentación, el productor se mostró dispuesto a comparecer. "Solicito que se me convoque para saber de qué se trata todo esto y poder brindar todas las explicaciones que sean necesarias porque realmente no tenemos absolutamente nada que esconder", aseguró. La resolución del procurador Miquelarena determinará si la causa continúa en manos de la fiscal Gómez o es derivada a otra jurisdicción.
De ese fallo depende también si el emprendimiento puede retomar la tramitación de sus habilitaciones con la provincia y volver a abastecer la carnicería de Trelew.