El uso de billeteras virtuales y aplicaciones que combinan la tecnología y las finanzas para ofrecer servicios 100% digitales desde el celular se duplicó en los últimos dos años en Argentina, alcanzando a 8,1 millones de personas. Sin embargo, este crecimiento vino acompañado de un aumento en la morosidad, que superó el 30% a comienzos de este año, aunque en los últimos meses comenzó a mostrar señales de alivio.
De acuerdo con el quinto Informe de Crédito elaborado por la cámara del sector y el ITBA, la irregularidad total en el cumplimiento de los pagos trepó al 30,5% en febrero pasado debido al arrastre de deudas previas. A pesar de esta cifra elevada, los indicadores de alta frecuencia muestran una desaceleración en el deterioro de las carteras desde fines de 2025, lo que marca una estabilización del fenómeno en sintonía con el resto del sistema financiero.
Un dato relevante del documento es que el 3,3% del financiamiento total del sector privado en el país ya corresponde al segmento digital, concentrando aproximadamente cuatro de cada diez préstamos personales vigentes. Para 2,3 millones de argentinos, estas herramientas representan la única opción disponible para obtener fondos, dado que no registran ningún tipo de vínculo con los bancos tradicionales.
El director ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech, Mariano Biocca, se refirió al rol de estas herramientas y destacó que "el desafío de la Argentina no es solo prestar más, sino también prestar mejor: llegar a quienes históricamente quedaron afuera". Por su parte, Diego Demarco, director de la Maestría en Fintech del ITBA, explicó que esta expansión convivió con una suba en la morosidad debido al "encarecimiento del costo real del crédito, fruto de una desinflación más veloz que la baja de tasas activas del sistema".
De esta manera, el escenario actual plantea un doble reto para el mercado de finanzas tecnológicas. Por un lado, la necesidad de consolidar herramientas de análisis de riesgo más precisas para evitar que los retrasos en los pagos vuelvan a dispararse en contextos de volatilidad económica. Por el otro, el compromiso de sostener la inclusión de los sectores más postergados, garantizando que el acceso al dinero virtual siga siendo un motor de oportunidades y no una trampa de endeudamiento para los usuarios.
EBW