La Selección de Esquel ya tiene todo listo para afrontar una nueva edición del Torneo Argentino de Selecciones A de futsal, que comenzará el próximo 24 de agosto en las ciudades de Resistencia y Corrientes Capital. El equipo esquelense integrará el Grupo A junto a Mendoza, actual campeón y máximo ganador histórico de la disciplina, Corrientes Capital, el local y Mar Chiquita.
Para Nicolás Silva y Oscar Pichiñán, dos de los jugadores convocados, el objetivo inicial es claro: ir partido a partido, competir de la mejor manera y mantener la categoría en una competencia que reúne a los mejores seleccionados del país.
El objetivo: competir y ver para qué están
“Las expectativas son siempre, creo que año a año nos vamos proponiendo sobre todo ir partido a partido y tratar de mantener la categoría”, explicó Pichiñán al analizar cómo llega el equipo.
El jugador reconoció que en otras ediciones Esquel pudo contar con planteles más largos y fuertes, pero destacó que cada torneo presenta una historia diferente.
“Vamos a dar lo mejor de nosotros y seguramente a dejar todo en cada partido”, sostuvo.
Silva coincidió con esa mirada y puso el foco en las dificultades que tuvo el armado del plantel. Lesiones, compromisos laborales y otras obligaciones hicieron que algunos jugadores no pudieran ser parte de esta convocatoria.
“Sabemos los compromisos que se tienen acá en Esquel, los compañeros, que muchos no pudieron asistir, lesiones o por problemas laborales”, explicó.
Por eso, la idea será afrontar el torneo desde el comienzo sin proyectar demasiado lo que pueda suceder más adelante.
“Vamos partido a partido desde el minuto cero cuando empieza a rodar la pelota”, señaló Silva.
Esquel afrontará así su sexta participación consecutiva en el Torneo Argentino de Selecciones A, una competencia que los propios jugadores consideran como la de mayor nivel del país. El seleccionado viene sosteniendo su lugar en la categoría y, aunque reconoce que en anteriores ediciones quedó cerca de avanzar a instancias decisivas, confía en sus posibilidades.
“Por ahí nos ha faltado el toque final para llegar a semi, a los partidos definitorios”, analizó Pichiñán. Y agregó: “Sabemos qué tenemos con qué, por más que la zona o el otro equipo sean difíciles, nosotros también somos un buen rival”.
Mendoza, el rival que todos quieren enfrentar
El sorteo puso a Mendoza nuevamente en el camino de Esquel. Se trata del campeón vigente y del seleccionado más ganador de la historia de la disciplina, pero lejos de verlo solamente como una dificultad, los jugadores lo consideran una oportunidad.
“Jugar con Mendoza creo que es lo que todo jugador aspira también. Es como jugar en cancha 11, uno quiere jugar siempre con los mejores”, afirmó Pichiñán.
Para ambos jugadores no será la primera vez que se enfrenten al seleccionado mendocino. Pichiñán recordó que ya tuvo esa experiencia en categorías formativas y posteriormente en un torneo disputado en Comodoro Rivadavia.
“Yo siempre aspiro a jugar contra los mejores. Este es el torneo donde se reúnen los mejores jugadores”, sostuvo.
En ese sentido, destacó que este tipo de enfrentamientos también sirven para medir el nivel y continuar creciendo como jugador y como asociación.
“Creo que la manera también de mejorar uno y de mejorar las asociaciones jugando y enfrentándose contra los mejores año a año”, explicó.
Silva también valoró especialmente la posibilidad de medirse con jugadores de reconocida trayectoria nacional.
“Los vemos por ahí por la tele o lo vemos por internet y la verdad que son jugadores de alto nivel”, señaló.
El otro desafío importante será Corrientes Capital, que además tendrá el condimento de ser uno de los equipos anfitriones del torneo. Esquel ya conoce al seleccionado correntino y sabe que tendrá enfrente a un rival exigente.
“Sabemos que es un equipo muy difícil. En el Nacional de Comodoro hace dos años llegó a la final. También tienen jugadores de selección argentina”, recordó Silva.
Sin embargo, el plantel esquelense no llega dispuesto a asumir un papel secundario.
“Nosotros tenemos con qué, sabemos cómo jugarlo”, afirmó.
“No es presión, es algo muy lindo”
Para los jugadores, representar a Esquel en una competencia nacional no representa una carga, sino todo lo contrario.
“Creo que jugar para la selección de Esquel no creo que sea una presión, sino es algo muy lindo que es representar a nuestra asociación”, explicó Silva.
La experiencia también trasciende los partidos. Durante una semana, los jugadores conviven, reciben mensajes de compañeros y amigos y comparten la experiencia con quienes forman parte del futsal local aunque esta vez no puedan viajar.
“Cada vez que salimos afuera, ponerse la camiseta, estar con los compañeros, convivir una semana. Siempre de la mejor manera”, contó Silva.
Pichiñán compartió esa sensación y destacó incluso los mensajes que reciben de otros jugadores que luego serán rivales dentro de la cancha.
“Para mí, como dice Nico, es un orgullo poder representar a todo Esquel”, afirmó.
Además, remarcó que la intención también es representar a quienes quedaron afuera de la convocatoria por distintas circunstancias.
“Tratar de representarlo de la mejor manera a los que no pudieron ser parte o no pudieron viajar por diferentes circunstancias”, señaló.
El sacrificio detrás de la camiseta
Detrás de la participación en un torneo de este nivel existe una realidad que atraviesa a buena parte de los jugadores de futsal de Esquel: el deporte amateur convive con el trabajo, la familia y las obligaciones cotidianas.
Los entrenamientos pueden extenderse hasta altas horas de la noche. Después toca descansar pocas horas y volver a levantarse para cumplir con la jornada laboral.
“Al ser uno un deportista amateur, tiene que sobrellevar la vida cotidiana de trabajo, de familia y entrenamiento”, explicó Pichiñán.
El jugador contó que hay prácticas que terminan cerca de la medianoche y que, después de regresar a casa, el descanso se reduce considerablemente antes de comenzar nuevamente con las obligaciones del día siguiente.
“Mientras pueda o me dé la edad para jugar, se hace ese sacrificio de poder ir a entrenar, de poder ir a trabajar, de cumplir con todo”, sostuvo.
Para él, el esfuerzo vale la pena porque la posibilidad de jugar este tipo de torneos no aparece todos los días.
“Es corto el tiempo que tenemos para jugar. Y mientras se pueda vamos a hacer ese esfuerzo y sacrificio por poder representar también a nuestro equipo, a la ciudad”, afirmó.
Silva también reconoció que los horarios de entrenamiento son una de las principales dificultades para los jugadores.
“Sabemos el sacrificio que hacen todos para ir a entrenar”, señaló.
Sin embargo, también entiende que esa dificultad termina fortaleciendo al grupo.
“Sabemos que no tenemos las comodidades como tienen otro tipo de selecciones, pero eso también nos hace un poco más fuertes o lo podemos sacar adelante de otra manera”, sostuvo.
Esquel confía en sus posibilidades
Con el debut cada vez más cerca, el seleccionado esquelense sabe que tendrá una zona exigente y que enfrentará a rivales con experiencia y jugadores de primer nivel. Pero también llega con la confianza que le da haber sostenido durante años su lugar entre los mejores.
El desafío será comenzar a jugar y descubrir dentro de la cancha hasta dónde puede llegar este plantel.
“Tenemos un poderío para poder enfrentarlos”, aseguró Silva sobre Mendoza.
Y resumió la postura con la que Esquel afrontará el torneo: “Sabemos que tenemos con qué para emparejarlos o para poder defendernos y atacarlos de la mejor manera”.
La pelota comenzará a rodar el 24 de agosto y los mejores jugadores de Esquel volverán a representar a la ciudad en el torneo más importante de la disciplina a nivel selecciones, con el objetivo de mantener la categoría y la ilusión de llegar nuevamente a las instancias decisivas.
A.M.D