La Argentina registró la cifra anual de casos de sífilis más elevada desde el inicio de la vigilancia epidemiológica nacional. De acuerdo con los datos del Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación, durante el último período anual cerrado se notificaron 46.779 diagnósticos positivos en todo el país, lo que representa un incremento del 75,6% en comparación con los valores registrados en 2022.
La tendencia en alza se mantiene durante el año en curso: hasta la semana epidemiológica 30 se contabilizaron 28.932 personas diagnosticadas, un 82% por encima de la media histórica habitual para esta altura del calendario, que se ubicaba en torno a los 15.920 registros.
El aumento de la transmisión congénita
Uno de los indicadores que genera mayor alarma en la comunidad médica es el avance de la sífilis congénita. En lo que va del año se detectaron 542 recién nacidos con la infección, marcando una suba del 12% respecto a la mediana de los últimos años.
Especialistas en infectología y epidemiología recuerdan que la sífilis es una patología provocada por la bacteria Treponema pallidum, la cual resulta totalmente curable y prevenible. Al transmitirse principalmente por vía sexual y presentarse en muchos casos de manera asintomática, el diagnóstico temprano en personas gestantes resulta determinante: con un testeo rápido y un tratamiento accesible a base de penicilina es posible cortar la transmisión vertical hacia el feto y evitar cuadros clínicos graves, problemas neurológicos, secuelas cognitivas o lesiones orgánicas permanentes en los bebés.
La importancia del testeo y la prevención
Frente al panorama regional y nacional, profesionales de la salud insisten en la necesidad de reforzar las campañas públicas de concientización, garantizar el acceso a insumos de cuidado como el preservativo y promover los chequeos serológicos periódicos en toda la población sexualmente activa.
A.M.D