En la medianoche del jueves, Esquel fue uno de los puntos privilegiados para disfrutar el último eclipse lunar del año.
El fenómeno astronómico se escurrió entre lloviznas que cayeron minutos antes de su comienzo, pero los amantes de los astros pudieron disfrutar a simple vista de un contraste único, cuando la luna se ve ensombrecida por nuestro planeta en medio de una luna llena que ya se podía disfrutar desde horas antes.
Un panorama ideal por lo limpio del cielo local, el brillo nocturno reflejado en la nieve y los colores mágicos de la luna invernal.
En la Argentina, el evento comenzó a percibirse tenuemente a las 22.23, mientras que diez minutos después se inició la fase parcial, cuando la sombra de la Tierra empezó a cubrir la superficie lunar. El momento de mayor intensidad llegó a la 1.11, cuando cerca del 97% de la Luna quedó bajo la umbra terrestre.
Sin considerar la etapa penumbral, difícil de distinguir a simple vista, el eclipse se prolongó durante 3 horas y 18 minutos. Al incluir esa fase previa y posterior, el fenómeno alcanzó una duración total de 5 horas y 38 minutos y finalizó por completo a las 4.01.
SL