Mañana es el día. Es el día tan esperado desde aquella finalísima ante Belgrano de Cholila. Desde aquel momento, tras esa gran victoria, se comenzó a planificar los nuevos desafíos para este Fontana de Trevelin.
Desafíos que tienen que ver con la infraestructura deportiva y el desafío que tienen que ver con lo deportivo.
Y mañana comienza, parte de ese sueño, a hacerse realidad. Este domingo la cancha de Fontana de Trevelin no será solo un campo de juego; será el corazón latiendo de todo un pueblo que vuelve a vestirse de rojo y negro para empujar un mismo sueño.
En el marco de la primera fecha de la Zona 7 de la Región Patagónica, el elenco chubutense hará su esperado debut en el Torneo Regional Federal Amateur recibiendo a Estudiantes Unidos de Bariloche, bajo el arbitraje del neuquino Lucas Hernández.
Recordemos además que comparten la zona, Cruz del Sur de Bariloche y Puerto Moreno, de la misma ciudad, quienes se medirán este martes 1 de septiembre a las 19 horas.
Para Fontana de Trevelin el camino hasta aquí no ha sido sencillo. El equipo dirigido por Daniel Monsalve encaró una preparación a conciencia, supliendo con mística y entrega la falta de rodaje futbolístico idóneo en la previa.
La ilusión se renueva con una columna vertebral donde la experiencia y el arraigo local juegan un papel fundamental: el regreso bajo tres palos del arquero Bennet Jones, la jerarquía del experimentado atacante Sebastián Barrera, y el despliegue de Josué Baldebenito, sumados a los refuerzos de Luciano Oberti y Víctor Di Prinzio, entre otros nombres que prometen dejar la vida por la camiseta.
Enfrente no habrá un rival cualquiera. Estudiantes Unidos, bajo el mando de Pablo Canavari, llega a Trevelin con la ambición intacta de hacer historia e ir en busca del ascenso al Federal A.
El Pincha barilochense sostiene la base que compitió en 2025, respaldada por la pertenencia de un plantel con años de rodaje juntos y la reciente incorporación del delantero colombiano Wilfran Quinto, quien transita su tercer ciclo en el club.
Pero la localía pesa, y la historia también. Cada vez que a Fontana le tocó cruzar las fronteras de la liga local para representar a su gente a nivel provincial o regional, dejó la bandera de la institución en lo más alto.
Mañana, las tribunas de El Jardín volverán a colmarse de nostalgia, aliento y fe. Cuando la pelota empiece a rodar a las 15:30, once jugadores saltarán a la cancha, pero detrás de ellos habrá toda una comunidad empujando cada pelota, sabiendo que los sueños compartidos se sienten y se luchan mucho mejor.