Las Leonas hicieron historia este sábado y se consagraron campeonas del mundo por tercera vez, luego de vencer a Países Bajos en una dramática definición por penales australianos tras igualar 1-1 durante el tiempo reglamentario.
El partido se disputó en el estadio Wagener de Amstelveen, en territorio neerlandés, y tuvo al seleccionado argentino enfrentando a las últimas campeonas del mundo.
Argentina comenzó el encuentro en desventaja y tuvo que trabajar para mantenerse con vida ante un equipo que había ganado los últimos tres Mundiales de manera consecutiva.
La igualdad llegó en el último cuarto. María José Granatto capturó un rebote luego de un córner corto y convirtió el 1-1 cuando quedaban seis minutos para el final, llevando la definición a los penales australianos.
Cosentino, gigante en los penales
En la definición desde los 23 metros apareció Cristina Cosentino. La arquera argentina fue determinante durante el partido y volvió a ser protagonista en los shootouts para sostener a Las Leonas.
Argentina se impuso 3-1 en la tanda y Sofía Cairó tuvo la responsabilidad de ejecutar el último penal para sellar la consagración.
Granatto, Cosentino y Cairó fueron las grandes figuras de una final que terminó con Argentina celebrando en territorio neerlandés.
La tercera estrella
Con este triunfo, Las Leonas consiguieron su tercer título mundial, después de las consagraciones en Perth 2002 y Rosario 2010.
Las tres finales ganadas por Argentina en la historia de los Mundiales fueron justamente ante Países Bajos. Las neerlandesas habían ganado las definiciones de 1974 y 2022.
Además, Argentina quedó en soledad en el segundo lugar del historial de títulos mundiales, con tres conquistas, detrás de Países Bajos, que acumula nueve.
El título también cortó la hegemonía neerlandesa, que había ganado los últimos tres Mundiales consecutivos.
Una consagración histórica para Las Leonas, que volvieron a poner a la Argentina en lo más alto del hockey sobre césped femenino mundial.
A.M.D