Esquel tiene un nuevo motivo para celebrar de la mano de su gastronomía. Haydee Castro se consagró subcampeona mundial de la empanada, luego de alcanzar 1.781 puntos y ubicarse en el segundo lugar de la competencia. Mientras que el máximo reconocimiento fue para Graciela Caffa Lucero, quien obtuvo 1.922 puntos y se convirtió en campeona mundial. Un resultado que también pone en valor a la gastronomía patagónica, con dos de sus representantes ocupando los primeros lugares.
El certamen, organizado por APYCE, se desarrolló en La Rural de Palermo, en Buenos Aires, en el marco de HOTELGA 2026. Para Haydee, el resultado corona una participación en la que desde el comienzo tuvo claro qué quería mostrar: los productos, los sabores y la identidad de Esquel y la Patagonia. Su propuesta reunió cordero, morilla, queso ahumado patagónico y harina de rosa mosqueta. La identidad también estuvo presente en la presentación, acompañada por imágenes de las montañas y de La Trochita, llevando hasta Buenos Aires parte de aquello que identifica a Esquel.
“Vine a mostrar los productos locales”, había expresado Haydee durante su participación. Ese propósito terminó ubicándola en el segundo lugar del mundo.
Detrás de una empanada, una familia
Pero detrás de esos 1.781 puntos y de la empanada que llegó al podio hubo mucho más que una receta. Hubo preparación, kilómetros, organización, horas de trabajo y, fundamentalmente, una familia acompañando. Haydee realizó este nuevo desafío junto a su esposo y sus tres hijos, dos varones y una nena, que estuvieron a su lado durante el viaje y la competencia.
En medio de jornadas cargadas de emociones, la familia también tuvo un motivo muy especial para celebrar: Aarón, uno de sus hijos, cumplió años mientras su mamá participaba del Mundial. Un cumpleaños diferente, lejos de Esquel y acompañando a mamá en una experiencia que terminaría convirtiéndose en uno de los logros más importantes de su recorrido gastronómico.
Porque detrás de aquello que finalmente llega a la mesa de un jurado durante unos minutos existen días de preparación, decisiones, gastos, viajes y mucho esfuerzo. Y también están quienes acompañan, esperan y hacen propio cada desafío.
Una campeona que también merece el reconocimiento
El resultado tiene además un nombre que merece ser destacado. Graciela Caffa Lucero alcanzó el primer lugar con 1.922 puntos y se consagró campeona mundial de la empanada.
Con importantes antecedentes dentro de la gastronomía regional, Caffa Lucero se quedó con el máximo reconocimiento de la competencia, mientras que Haydee Castro se ubicó inmediatamente detrás con 1.781 puntos. Dos mujeres patagónicas en lo más alto y un resultado que vuelve a mostrar el lugar que los productos, los sabores y quienes trabajan con ellos pueden alcanzar cuando encuentran una vidriera de estas características.
Para Esquel, el segundo puesto tiene un significado especial. Aquella empanada de cordero, morilla, queso ahumado y rosa mosqueta que llegó a Buenos Aires acompañada por las montañas y La Trochita terminó entre las mejores del mundo. Haydee Castro es subcampeona mundial.
Detrás del título quedaron una receta, la identidad de su tierra, kilómetros recorridos, muchísimo trabajo y una familia entera acompañando. Porque algunas veces, para comprender verdaderamente un logro, también hay que mirar todo lo que hubo detrás.