Los triglicéridos son un tipo de grasa formada por el cuerpo a través de lo que uno come en exceso, el cuerpo usa las calorías para obtener energía inmediata. Las calorías que sobran, el cuerpo las almacena para “épocas de vacas flacas”. La manera en que las almacena es en moléculas de triglicéridos dentro de las células grasas (adipocitos). Por lo tanto, si una persona come más calorías de las que su cuerpo necesita, su nivel del triglicérido puede ser alto.
No hace mucho tiempo, la ciencia pensaba que el único “malo” era el colesterol, sin embargo, ahora sabemos que la elevación de los triglicéridos es también una causa de enfermedad cardiovascular. Es importante que remarquemos que los triglicéridos son un factor de riesgo independiente para tener un infarto, incluso con colesterol normal, ¿Por qué aumentan los triglicéridos? Muchas son las causas, la vida actual hace subir los triglicéridos en la sangre, por el poco movimiento, estrés y una comida inadecuada. Entre las causas más comunes encontramos el sedentarismo, el sobrepeso, el exceso de alcohol, la diabetes, una alimentación rica en harinas y azúcares refinados (por ejemplo, el pan y las gaseosas), en pocos casos existen factores genéticos, es decir, personas que por algún desorden hereditario presentan triglicéridos elevados, pese a la ausencia de todas las causas antes citadas.
¿Cómo se bajan los triglicéridos? A diferencia de su primo “el colesterol”, en general responde favorablemente a cada variante que intentemos, es decir es más modificable con los cambios de los hábitos. Una de las medidas más efectivas es la reducción del sobrepeso. Otra muy útil es aumentar la actividad física, que también ayuda a mejorar la cantidad de músculos y la masa muscular. Bajar el abdomen, es quizás, lo más impactante. Recordemos que el tamaño del abdomen se relaciona con el riesgo del infarto. La “grasa mala” está en la panza, no en los muslos o la cadera. A fin de controlar los niveles de triglicéridos debemos cambiar la alimentación y la manera de comer. Lo resumiré en dos pilares alimenticios: el primero es disminuir los hidratos de carbono refinados. Una dieta saludable tiene que tener hidratos de carbono como poseen los vegetales y reducirse la ingesta de hidratos de carbono refinados como el azúcar, gaseosas comunes (no dietéticas), golosinas y miel. Consumir cereales naturales y harinas integrales ayuda mucho, los lácteos deben ser descremados, y las proteínas con poca grasa, por ello elegir los cortes de carne con poca grasa como el peceto.
El segundo pilar es encontrar el equilibrio entre las grasas, ya que no todas las grasas son malas, hoy se sabe que existen “grasas buenas”. Para lograrlo debemos disminuir las grasas animales, anular el consumo de las grasas trans y aumentando los omega 3, ésta grasa, hace que el hígado forme menos triglicéridos. La grasa omega 3 se encuentra en los pescados de mar, las nueces, las semillas de lino, en el aceite de canola y el de soja. Incorporar estos alimentos en nuestras comidas habituales, es muy útil para reducir los triglicéridos. Cuando estos cambios no logran disminuir el valor de los triglicéridos o se tienen varios factores de riesgo, es posible que el médico indique un medicamento para controlarlo. Por ello, no dude en hacerle recordar a su médico de confianza, que, en la próxima rutina de laboratorio, le pida, triglicéridos en sangre.