Este miércoles, alrededor de las 15 horas, una empleada policial se acercó a la Comisaría Seccional 2° de Esquel para realizar una denuncia, ya que le sustrajeron su arma reglamentaria.
En la denuncia, la empleada que presta servicios en la Comisaría 1° indicó que había hecho una reunión social en su domicilio del barrio Badén junto a cinco personas el martes por la noche y, al alistarse para entrar a trabajar el miércoles, después del mediodía, se dio cuenta que le faltaba el arma.
Aparentemente, la empelada policial la había dejado arriba de un sommier en la habitación y le pidió a una amiga -presente en su casa- que la moviera hacia arriba del placard, ya que también había niños presentes.
Con el correr de las horas, los invitados fueron retirándose del domicilio y, alrededor de las 13 de este miércoles, la efectiva policial advirtió que el arma no estaba en el correaje donde la había dejado.
Posteriormente, se comunicó con la amiga a la que le pidió que dejara el arma arriba del placard y esta última le contestó que la había dejado donde ella le pidió.
Durante horas de la tarde de este miércoles, personal de la Comisaría 2° llevó adelante órdenes de allanamiento con resultados negativos. Además, se le inició un sumario administrativo por parte de Asuntos Internos de la Unidad Regional Esquel.
(imagen ilustrativa)