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Con el corazón en la boca, San Martín alcanzó la gloria

Con un agónico gol de Diego Solís derrotó a Fontana de Trevelin por 2 a 1 y clasificó al Triangular Provincial

Hizo todo para ganar, pero no lo podía ganar. Fue el mejor en la hermosa tarde en el barrio Badén donde el partido se jugó ante una multitud. Es que San Martín necesitaba imperiosamente de la victoria para alcanzar el primer lugar y lo hizo, en los minutos finales, pero lo hizo.

 

El juez de línea se había quedado parado cuando Diego Solís debajo del arco conquistaba el gol de la victoria. El árbitro tampoco señaló la mitad de la cancha y a todos se nos paró a todos el corazón. Es que no quedaba tiempo para más, San Martín había hecho los méritos más que suficientes para derrotar a un Fontana que solo jugó al pelotazo y que lo aguantó hasta donde pudo.

 

 

San Martín derrotó a Fontana de Trevelin dos a uno, donde no solo lo dejó con las manos vacías, lo dejó sin invicto y sin respuesta en los momentos chivos del partido.

 

Hasta el momento que Diego Solis conquistó el gol de la victoria, uno un solo equipo en la cancha, que jugó con los dientes apretados, con los nervios de punta y con la desazón de que la pelota no entraba, un poco por la seguridad de Maximiliano Ruiz y otro poco por la mañana puntería y poca fortuna en los jugadores de San Martín.

 

Y cuando el partido se moría y cuando Fontana se aferraba a un empate milagroso, la pelota le cayó a Diego Solis, y solo frente al arco conquistó el gol de la victoria, el gol de la clasificación, el gol que tuvieron contenido en la garganta por muchos años, por la plena supremacía de Belgrano de Esquel en eso de dar la vuelta olímpica.

 

 

San Martín fue el mejor en la tarde de hoy donde Blas Capobianco (el mejor de la cancha) le marcó el ritmo a un medio campo de mucho juego, porque al lado lo tenía a Diego “el chipi” Di Prinzio y con la pelota en los pies ambos se las ingeniaron para darle seguridad en la mitad de la cancha, aunque en los primeros minutos le faltó precisión en los metros finales, en el área de enfrente, donde se define todo.

 

Fontana había arrancado mejor, pero solo fueron diez minutos, exactamente los diez minutos cuando Di Prinzio se escapó por la izquierda y un tiro de él pegó el poste izquierdo de un indefenso “Tito” Ruiz, claro que el peligro no menguó y justo tras un rebote la pelota le pegó en la mano a un defensor de Fontana y el claro penal cambió la historia.

 

Di Prinzio se tomó revancha y con un tiro potente doblegó a Ruiz que apenas pudo tocar el balón pero que nada pudo hacer para evitar el primer tanto del partido.

 

A partir de ahí San Martín fue superior, en todo momento. Jugó con más precisión, con más velocidad y con los dientes apretados. Lo jugó como una verdadera final. Como se tienen que jugar las finales.

 

 

Fontana acusó el golpe y nada pudo hacer para contrarrestar la furia de San Martín, claro que casi en el epílogo del primer tiempo una mano dentro del área del equipo local, Fontana tuvo un penal a su favor, bien ejecutado por Diego Troman, para la transitoria igualdad.

 

Ya en la etapa complementaria solo hubo un equipo en la cancha. Ese fue San Martín quien hizo los méritos suficientes para desnivelar en el marcador y quedarse con el partido final. Claro que un poco por la solvencia de “Tito” Ruiz y otro poco por la falta de puntería en los delanteros locales impidieron que el partido se definiera antes, pero como en el fútbol siempre se sufre, los goles sobre la hora se festejan aún más y esto ocurrió hoy donde San Martín hizo los méritos suficientes para superar a Fontana, pudo dar la vuelta olímpica y esperar a Gaiman FC en el arranque del triangular provincial.

 

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