El intento de asesinato, porque fue eso, de la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, interpela y debe hacer reflexionar a la sociedad en su conjunto. No sólo a la dirigencia política, porque los políticos salen de la sociedad misma, son producto de la misma sociedad en crisis en la que vivimos.
Desde Red43 instamos a ser respetuosos de las instituciones, la independencia de los poderes y fundamentalmente de la Democracia, sus reglas básicas de convivencia y el respeto mutuo.
Argentina estuvo al borde del caos, si el arma que estuvo a centímetros de la sien de la dos veces presidenta de la Nación se hubiera disparado, hoy nuestro país estaría envuelto, y no literalmente, en un caos social y al borde de estallidos y enfrentamientos con violencia permanente.
Todo y todos fallaron en el episodio que por segundos casi le cuesta la vida a la vicepresidenta de la Nación. Falló fundamentalmente la custodia, falló el presidente Alberto Fernández al decretar feriado nacional y fallaron, y esperemos que no más, actores importantes de la Justicia y la Política que fomentan el odio y el enfrentamiento entre los argentinos.
Todos esos que fallaron deben reflexionar. Pero reflexionar en serio, no sólo con palabras lindas para quedar bien o ser políticamente correctos. La Justicia deberá investigar a fondo el hecho que casi le cuesta la vida a Cristina, y el mismo profesionalismo tendrá que tener en todas las causas judiciales que afectan a los políticos y a todos los argentinos.
La Justicia no puede mirar para otro lado. Si es un lobo solitario quien intentó matar a la vicepresidenta o responde a algún plan para consumar este magnicidio, deberá investigarlo y determinarlo el Poder Judicial.
Y lo que resuelva deberán aceptarlo todos. Es hora de que en Argentina se empiecen a respetar los valores, principios y especialmente las leyes.
Deben primar permanentemente los principios Republicanos y el compromiso con la institucionalidad. El arma, que era apta para disparar, podría haber desatado un caos en Argentina, uno más como sucede casi cíclicamente cada 10 o 15 años.
En eso deberán pensar todos aquellos que tienen responsabilidades institucionales, que exceden a la política. También tienen responsabilidades institucionales los integrantes del Poder Judicial, y deben tenerlo presente, siempre –casi con exclusividad- a través de sus sentencias.
Muchos dirigentes políticos repudiaron inmediatamente el atentado sufrido por la vicepresidenta. Pero hay diferencias. Algunos lo hicieron porque es políticamente correcto, otros porque militan la anti grieta de manera permanente, como el gobernador de Chubut, Mariano Arcioni.
La mayoría tuvieron pronunciamientos de ocasión, y eso es tan grave como aquellos que fomentan los enfrentamientos de la sociedad y fomentan la división de los argentinos.
De una vez, para siempre, se deberá privilegiar en Argentina el respeto al otro, porque ese es el camino. De ninguna manera seguir profundizando las diferencias llevará a un buen puerto a nuestra Nación, tierra de todos los argentinos.