Las autoridades provinciales confían en que a mediados de setiembre podría ser habilitada el ala de la casa de Gobierno que da a Fontana 50 y donde se encuentra el despacho del gobernador de la provincia. Asi, en el último tramo de su mandato Mariano Arcioni podría volver a la histórica casa que fue destruida por un incendio en los incidentes de diciembre de 2021 como consecuencia de desmanes producidos por la aprobación de la zonificación minera por parte de la Legislatura, según pudo confirmar Red43.
No ocurriría lo mismo con la parte posterior del edificio, la que tenía su ingreso por la calle Belgrano, en parte del Centro Cívico de Rawson. Ese sector es “irrecuperable” para las autoridades y sería demolido porque existe peligro latente de derrumbe. Debería construirse de cero nuevamente lo que demoraría una importante cantidad de tiempo. Esa de hacer notar que el ala trasera era la parte histórica del edificio la que fue destruida por los hechos vandálicos protagonizados en su mayoría por dirigentes y allegados a gremios estatales y a grupos antimineros los que fueron y son sometidos a procesos judiciales.
Hay que recordar que en aquellos ataques de diciembre de 2021 también fueron arrasados por el fuego otros edificios oficiales como por ejemplo la Procuración General perdiéndose valiosos expedientes donde entre otras cosas se encontraban causas de corrupción en la provincia.
Ahora se estima que Fontana 50 tendrá una habilitación parcial que incluiría el despacho del gobernador (que se encuentra frente a la residencia oficial), la antesala privada, el sector del ministerio de gobierno, la cocina y posiblemente la Sala de Situación y el Salón de los Constituyentes. Aunque la prioridad es el despacho del mandatario lo que posibilitaría que el futuro gobernador Ignacio Torres pueda comenzar su mandato ocupando el despacho del histórico edificio.
Actualmente, Arcioni ocupa el despacho principal del ministerio de Economía donde debió trasladarse tras los lamentables hechos del 2021. También fueron trasladadas a distintos lugares las dependencias que tenían sede en Fontana 50 y los edificios de la justicia que fueron afectados en aquella terrible jornada.
Hoy, en la parte trasera del edificio pueden leerse carteles con la inscripción “peligro de derrumbe” y las ventanas (casi centenarias y destruidas por completo) están totalmente tapiadas. Por eso, ese sector será demolido y reconstruido de acuerdo a lo que confirmó este medio.