Un jubilado de la Policía provincial fue condenado a tres años de prisión en suspenso tras aceptar su responsabilidad en el delito de “abuso sexual simple agravado por el vínculo”.
Los hechos ocurrieron entre 2014 y 2016, cuando su nieta, hoy mayor de edad, era menor. La condena se dictó en el marco de un juicio abreviado en el que la jueza Karina Breckle ratificó el acuerdo entre la fiscalía y la defensa. Además de la pena, se le impuso la prohibición de acercarse a la víctima.
El caso
El imputado reconoció los cargos investigados por la Fiscalía de Rawson, representada por la procuradora Janet Davies y bajo la dirección de la fiscal general Laura Castagno. El juicio abreviado, un proceso que garantiza la legalidad y agilidad en casos donde el acusado acepta su culpabilidad, concluyó con la condena de tres años de prisión condicional, lo que significa que no irá a prisión salvo que incumpla las condiciones impuestas por el tribunal.
La investigación reveló que el primero de los abusos ocurrió en 2014 y el segundo en 2016, mientras la víctima era menor de edad. La defensa del acusado estuvo a cargo del abogado Romano Cominetti, quien argumentó la falta de antecedentes penales de su cliente y su disposición a someterse al proceso judicial.
Además de la pena, se le impuso la prohibición de acercarse a su nieta, la víctima de los abusos.
O.P