La ciudad de Roberts, partido bonaerense de Lincoln, fue escenario de una polémica en medio de un desfile anualn. Del evento participó un auto que estaba intervenido con aerosoles, con inscripciones como “Aguanten las menores”, que generaron un fuerte repudio. El hecho fue denunciado como apología de la pedofilia.
Sobre el techo del vehículo que llevaba las polémicas inscripciones, había dos hombres con sus rostros tapados, uno de ellos enfundado en un vestido y con sombrero, que a medida que el auto avanzaba, saludaba al público y se levantaba la prenda para mostrar su ropa interior.
Caminando, acompañando el vehículo, avanzaba una decena de hombres con máscaras. “No les puedo reproducir lo que dice, lean ustedes. Vayan prestando atención a lo que dice”, comentaba al micrófono y entre risas, la locutora del evento, mientras el auto desfilaba por la calle. El grupo hizo dos pasadas, al igual que la otra decena de comparsas y carrozas que participaron.
El vehículo no fue detenido durante el desfile, pero su presencia levantó revuelo al día siguiente, con la difusión de los videos en las redes sociales, tras los mensajes de repudio que comenzaron a compartir los vecinos y algunas asociaciones civiles locales y nacionales.
La Municipalidad de Lincoln y la comisión organizadora del Carnaval publicaron un comunicado en el que criticaron “las manifestaciones totalmente desagradables y fuera de lugar”. Además, se radicó una denuncia por apología de pedofilia.
Fuentes municipales señalaron que la justicia investiga si se cometió o no un delito. También se prohibió la participación de este vehículo en la segunda noche del festival. Durante esa segunda noche, la locutora leyó en voz alta un pedido de disculpas de los participantes, quienes afirmaron que se trató de una broma.
Los voceros de la intendencia confirmaron que todos son vecinos de Roberts y que algunos de ellos son menores de edad. Se constató que quien conducía el auto era un joven de 18 años.
En cuanto a la inscripción de este vehículo en el desfile, informaron que fueron registrados por una comisión de Roberts, aunque afirmaron que, al ser un festival vecinal, en estos casos no requiere que los participantes avisen previamente sobre la temática de su comparsa.
“Solo los inscriben para que tengan un orden de pasada. A diferencia del Carnaval de Lincoln, que tiene sede en la ciudad cabecera, en estos corsos de las distintas localidades no hay un sistema de competencia ni motivos enumerados“, explicaron desde la Municipalidad, y mencionaron que en estas pequeñas celebraciones locales, la Agencia de Carnaval de la intendencia solo participa regulando el tránsito y colaborando con la logística.
“Obviamente esto se pasó de la raya. Los que iban en ese auto nunca pensaron la locura que estaban haciendo, y nadie de los que estaba en el corso tuvo el rapto de lucidez para decir: ‘esto es una locura’”, sumaron.