El brutal asesinato de Valeria Schwab ha generado una profunda indignación y dolor en Comodoro Rivadavia, activando un pedido de justicia inmediato por lo que se investiga como un femicidio. Según los primeros datos de la causa, la mujer fue víctima de un ataque violento que terminó con su vida, un hecho que pone nuevamente en foco la vulnerabilidad de las mujeres ante la violencia extrema. La investigación, a cargo del fiscal Marcelo Crettón, busca determinar las circunstancias exactas del ataque analizando si existió una persecución previa en el sector donde finalmente se desencadenó el crimen, el cual es el primero bajo esta carátula en lo que va del año.
El cuerpo de Valeria fue hallado durante la madrugada en una zona de difícil acceso, ubicada entre barrancos, alcantarillas y túneles en la ladera del Cerro Chenque, un sector previo a Eureka que los vecinos denuncian como "tierra de nadie" por la falta de iluminación.
El hallazgo se produjo tras una intensa búsqueda donde la familia denunció que debieron rastrillar por su cuenta ante la falta de recursos policiales. En las últimas horas, las pericias sumaron un dato relevante con el descubrimiento del teléfono celular de la víctima en un sitio cercano, elemento que el Ministerio Público Fiscal considera vital para identificar a el o los responsables a través del análisis de las últimas comunicaciones.
Ante esta situación, una multitud encabezada por la hermana y la madre de Valeria recorrió las calles céntricas hasta la Unidad Regional para exigir que el caso no quede impune.
La marcha visibilizó el hartazgo social con consignas como "nos están matando a nuestras hijas" y críticas directas a la burocracia estatal que demoró el inicio de los rastrillajes. Los manifestantes recalcaron la necesidad de que se garanticen entornos seguros y mayor vigilancia en las zonas donde se realiza actividad deportiva, advirtiendo que continuarán movilizados hasta que la justicia brinde respuestas concretas sobre los autores del hecho.
E.B.W.