El manejo de las emergencias ígneas en zonas boscosas requiere no solo de un despliegue técnico y humano especializado, sino también de una comunidad informada que comprenda los términos utilizados por las autoridades. Conocer las distintas fases de un incendio forestal es clave para entender la situación y saber cómo actuar en cada circunstancia, evitando poner en riesgo la integridad física y permitiendo que los equipos de respuesta trabajen con eficacia.
Desde el momento en que se detecta una columna de humo hasta que el área se declara segura, el fuego atraviesa diferentes estados técnicos. Estos términos, que van desde incendio activo hasta extinguido, definen el nivel de peligro y el tipo de maniobras que brigadistas y equipos especializados deben ejecutar en el terreno:
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Incendio activo: El fuego continúa encendido y en pleno desarrollo, presentando distintos niveles de intensidad según el combustible y el clima.
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Incendio contenido: En esta etapa, la propagación está limitada a un perímetro definido, aunque el incendio sigue activo y puede presentar nuevos focos o cambios repentinos en su comportamiento.
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Incendio controlado: Se logra cuando el fuego ya no se propaga y su comportamiento es predecible. En esta fase se realizan intensas tareas de enfriamiento y vigilancia.
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Guardia de cenizas: Una fase crítica donde se mantiene vigilancia permanente para detectar puntos calientes ocultos y evitar posibles rebrotes.
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Incendio extinguido: Se declara únicamente cuando el fuego está completamente apagado, no existen focos activos ni riesgo de reinicio.
Cada estado requiere tareas específicas de combate, vigilancia y prevención, que llevan adelante brigadistas y equipos especializados que arriesgan su vida para contener el avance de las llamas sobre la biodiversidad y las viviendas. Por este motivo, la colaboración ciudadana es un factor determinante en el éxito de los operativos.
La principal recomendación de las autoridades es clara: ante cualquier foco de incendio, no te acerques ni intentes apagarlo por cuenta propia. El comportamiento del fuego forestal puede ser errático y extremadamente peligroso para personas sin el equipamiento y entrenamiento adecuado. La mejor manera de colaborar es a través del reporte inmediato. Ante la visión de humo o llamas, comunicate de inmediato al 100 o al 0800-222-38346, o reportalo a través de DINO.
En definitiva, la información oficial y la prevención son fundamentales para proteger la vida, el ambiente y a nuestras comunidades. El conocimiento de estos procesos permite una mejor coordinación social y fortalece la capacidad de respuesta de toda la provincia ante las amenazas ambientales.
T.B