La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Comisión Episcopal de Pastoral Social expresaron su respaldo al pedido de los gobernadores patagónicos para que se declare la emergencia ígnea en toda la Patagonia, ante la gravedad de los incendios que afectan a la región y el fuerte impacto social, ambiental y económico que están provocando.
Desde el sector empresario señalaron que la magnitud de la situación exige un trabajo coordinado entre Nación, provincias y municipios para asistir a las comunidades, parajes y localidades que dependen del turismo y hoy atraviesan un escenario crítico. En ese sentido, destacaron la importancia de contar con herramientas que permitan actuar con rapidez y sin trabas burocráticas.
Asimismo, advirtieron sobre los daños provocados por las llamas en los bosques nativos, la infraestructura turística, viviendas y producciones, y consideraron clave que el Congreso avance con un plan de contingencia que incluya medidas paliativas, créditos e incentivos para acompañar la recuperación de las economías locales.
En sus comunicados pidieron que se declare la emergencia y se dispongan todos los recursos necesarios para poner fin a la crisis, al tiempo que se valoró el trabajo de quienes combaten el fuego y expresaron su acompañamiento a las familias, comunidades y pueblos originarios afectados.
R.G.