En medio de la emergencia ígnea que se registra, los guardaparques del Parque Nacional Nahuel Huapi reforzaron los operativos de fiscalización en las zonas de alto tránsito turístico y uso público. Pese a la prohibición total de hacer fuego fuera de los campings habilitados, se detectaron residentes y visitantes acampando y encendiendo fogones en sectores no autorizados, por lo que se aplicaron fuertes sanciones económicas.
Entre los principales puntos donde se labraron actas se encuentran la Isla Victoria, playa Muñoz, el río Limay y el sector de Confluencia, zonas consideradas sensibles por su valor ambiental y el riesgo extremo de incendios forestales.
Desde la administración del Parque advirtieron que encender fuego en estas condiciones implica un riesgo severo, no solo para los ecosistemas naturales, sino también para la infraestructura y la vida humana. Las autoridades remarcaron que, ante la sequedad del terreno y las condiciones climáticas adversas, un foco mínimo puede transformarse rápidamente en un incendio de gran magnitud.
Según se informó, se labraron numerosas actas y comenzaron a aplicarse multas que parten desde los 2.000.000 de pesos, con montos que pueden incrementarse según la gravedad del hecho, el daño ocasionado y la reiteración de la falta.
El objetivo, indicaron, es desalentar prácticas irresponsables y reforzar la prevención en un período crítico.
La Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi volvió a enfatizar que está terminantemente prohibido hacer fuego fuera de los campings organizados, sin excepciones, y que el cumplimiento de esta norma es fundamental para evitar daños irreversibles en uno de los parques más visitados de la Patagonia.