Con el inicio del periodo de sesiones ordinarias a la vuelta de la esquina, el Concejo Deliberante se prepara para dar tratamiento a un proyecto de ordenanza clave que quedó pendiente del mes de diciembre. Se trata de un paquete de beneficios fiscales destinado, esta vez, no a los grandes emprendimientos, sino al "vecino común".
Rubén Álvarez, presidente del Concejo Deliberante, explicó que el eje central de la norma es incentivar la actividad económica doméstica: “Es una ordenanza larga, bastante amplia. Todo lo que significa beneficios para el ciudadano que desarrolla algún tipo de construcción particular en su casa”.
Beneficios directos al bolsillo del vecino
La condición fundamental para acceder a estos alivios fiscales es la generación de empleo genuino en la ciudad. “Siempre que pueda justificar que la mano de obra que emplea es local, va a hacerse de beneficios”, señaló Álvarez.
Entre los puntos más destacados de la ordenanza se encuentran:
Exención de impuestos: En construcciones desde cero, se contempla el no pago de tasas sobre el terreno por un periodo de tres años.
Trámites y planos: Importantes descuentos y beneficios económicos al momento de presentar los planos de obra.
Ampliaciones y mejoras: Quienes deseen agregar una habitación, un local comercial o realizar mejoras edilicias también estarán incluidos.
Regularización: Se mantiene vigente por segundo año el beneficio para quienes necesiten regularizar construcciones ya existentes sin planos previos.
“Son beneficios directos que financia el municipio; deja de cobrar para que el vecino pueda desarrollar una actividad que genera trabajo directo como es la construcción”, fundamentó el concejal.
Fomento forestal y calendario legislativo
El proyecto también incluye un apartado específico para la actividad forestal industrial. Aunque fue redactado el año pasado, Álvarez destacó que cobra una relevancia especial por la coyuntura actual: “Toma vigencia hoy por la realidad que estamos viviendo, que son los incendios y la situación de los bosques. Intuyo que esto tendrá un desarrollo un tanto más extenso en el Concejo”.
En cuanto a los plazos, Álvarez recordó que la apertura de sesiones ordinarias será el 6 de marzo, mientras que la primera sesión de debate tendrá lugar el 13 de marzo. Si bien el Ejecutivo podría solicitar un tratamiento anticipado, por el momento los temas seguirán el curso habitual de comisiones para lograr un despacho consensuado.