El escenario fue la primera sesión de la Junta de la Paz, el organismo que busca definir una hoja de ruta para la reconstrucción de Gaza. Sin embargo, el protagonismo se lo llevó la política regional cuando Donald Trump sorprendió a la audiencia buscando al líder de La Libertad Avanza entre los presentes: “¿Dónde está el presidente Milei?”, preguntó varias veces entre sonrisas.
Un respaldo sin fronteras
Trump fue explícito al referirse a su relación con el mandatario argentino. “Yo lo apoyé, lo respaldé. No se supone que deba respaldar a personas, pero lo hago cuando alguien me cae bien”, afirmó. En su alocución, el estadounidense recordó las elecciones legislativas de 2025, señalando que, aunque Milei aparecía rezagado en las encuestas, “terminó ganando por goleada” tras recibir su apoyo público.
El líder republicano utilizó el caso argentino para dar confianza a otro de sus aliados presentes, el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, quien enfrenta elecciones clave en abril. “A Milei le fue bastante bien con mi apoyo”, insistió Trump, vinculando los éxitos de su agenda conservadora a nivel global.
El eje Washington-Buenos Aires-Budapest
Por cuestiones de protocolo, Javier Milei quedó ubicado junto a Orbán durante la sesión. Ambos líderes comparten con la administración de Trump una agenda crítica sobre la inmigración indocumentada y la influencia comercial de China.
Milei participa de este encuentro estratégico junto al canciller Pablo Quirno. Aunque se esperaba la presencia de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, finalmente se confirmó que la funcionaria permaneció en Buenos Aires atendiendo agenda local.
Este nuevo gesto de Trump consolida a Milei como uno de los referentes principales de la derecha internacional en el foro que debate el futuro de Medio Oriente.